El crecimiento global que viene registrando en los últimos cinco años el canal on-line, junto con su extensión a nuevas áreas geográficas, a medida que se va extendiendo el uso de internet y se va ganando seguridad en la gestión electrónica de los pagos, seguirá marcando el devenir de otros segmentos de actividad comercial también de cara al futuro a medio plazo.

En este sentido, según los máximos directivos de Mastercard, para el año 2022, el comercio electrónico supondrá un 17% de las ventas totales del retail a nivel mundial, debido, fundamentalmente, al crecimiento previsto de los pagos digitales durante el período en todo el mundo.

Este incremento del volumen de transacciones electrónicas pondrá aun más sobre el tapete cuestiones como la seguridad de los pagos en un mundo cada vez más interconectado, sobre todo en relación con la posibilidad de que proliferen ciberataques y suplantaciones de indentidad, y en el que las experiencias de compra van ganando complejidad.

Al mismo tiempo, la capacidad de gestión de los pagos podría convertirse en uno de los elementos fundamentales en la competencia por un volumen creciente de las compras que se realizan a través del canal on-line.