La Comisión para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha aprobado por mayoría el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que será remitido al Senado para continuar con su tramitación parlamentaria.

El texto legislativo ha contado con los votos favorables de PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos, EH-BILDU, PNV, ERC y Teruel Existe, mientras que VOX ha votado en contra y los diputados del PP y Más País-Verdes-Equo se han abstenido.

Una de las enmiendas que ha salido adelante establece que las zonas de bajas emisiones serán obligatorias a partir de 2023 en municipios a partir de 20.000 habitantes que superen los límites de contaminantes.

También se ha acordado la revisión en el mismo año de los objetivos actuales de la norma, que fijan en el horizonte de 2030 una reducción de las emisiones de CO2 del 23% y una penetración de las energías renovables en el consumo final del 42%.

La Ley establece asimismo el año 2040 como el fin de la matriculación de vehículos de combustión, para poder alcanzar así la neutralidad del parque móvil en 2050. Además, en el plazo de seis meses tras la aprobación, se constituirá un grupo de expertos para plantear la fiscalidad verde.

En total, la nueva normativa incorpora acuerdos de 350 enmiendas de las 758 presentadas por los grupos parlamentarios, aunque desde la oposición han lamentado la falta de diálogo por parte del Gobierno, que se ha votado después de cuatro sesiones.

Por su parte, la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha defendido que se trata de un proyecto ambicioso, enriquecido por los diferentes grupos, aunque confía en que el Senado pueda mejorar aún más este instrumento clave.