Como una marea incansable, la tercera oleada de la pandemia por el coronavirus golpea a la sociedad y a la economía españolas con graves consecuencias que rebasan las fronteras del país.

Las altas tasas de incidencia de la enfermedad que registra España y otros países europeos podrían implicar a corto plazo restricciones de movilidad que también podría afectar negativamente a los transportistas españoles de internacional, a los que se les podría empezar a exigir diferentes medidas sanitarias de control.

En una carta reciente de la Comisaria Europea de Transportes, Adina Valean a los Ministros de Transporte de los Estados miembro de la UE se indica, según asegura Fenadismer, que «las pruebas de los conductores de camiones antes de cruzar el Canal demuestran que el personal de transporte de mercancías es un grupo bastante seguro porque no tienden a mezclarse con los ciudadanos locales cuando transitan por un país Las empresas de transporte por carretera y los conductores obedecen en general las normas sanitarias aplicables. Además, las medidas temporales excepcionales, como las excepciones y exenciones, contribuyen a mantener estas trabajadores lejos de posibles fuentes del virus”.

De igual modo, Valean advierte del riesgo de que “estas nuevas medidas se tomen de manera unilateral, sin coordinación, confrontando la industria del transporte con un mosaico de reglas en constante cambio con el riesgo de que el transporte los trabajadores se enfrenten a diferentes regímenes de pruebas mientras viajan por Europa, pagando sanciones y, en última instancia, medidas de cuarentena si no se sigue el mosaico de reglas”.

En este senido, la comisaria europea estima que “los Estados miembros deberían reconocer siempre a los trabajadores del transporte como personal esencial y eximirlos de la obligación de someterse a pruebas y medidas de cuarentena. Necesitamos mantener los carriles verdes operativos en todo momento, y esto es aún más importante ahora, cuando se implementan nuevos controles en las fronteras para los viajeros y los bienes esenciales, como las vacunas, deben distribuirse rápidamente por Europa”.

Alemania pide PCR negativa

Sin embargo, Alemania ha aprobado, según Fenadismer, nuevas medidas de control aplicables a todas las personas que entren en el país germano después de haber estado en un país con alta incidencia de covid dentro de los 10 días anteriores a la entrada, entre los que se encuentra España, a lo que previsiblemente se sumarán otros países europeos en las próximas semanas.

Así los conductores profesionales deben completar un registro digital antes de entrar en el país y llevar consigo un resultado negativo de PCR.

Por otra parte, estarán exentos de dicha obligación los conductores profesionales procedentes de España de las obligaciones de prueba de detección del covid en caso de que hayan estado menos de 72 horas en España o de que permanezcan en Alemania menos de 72 horas.

En este mismo sentido, también estarán exentos de las obligaciones de registro digital en el caso de que hayan pasado menos de 24 horas en España o que pasarán menos de 24 horas en Alemania.