El pago por uso de las carreteras es un debate que lleva décadas instalado en España, sin que, por el momento, se haya encontrado una solución definitiva.

Son cada vez más las voces que piden la introducción de una tasa para pagar por utilizar la red viaria española, una de las más densas de toda Europa, circunstancia que, pese a que priori indica el gran esfuerzo que se ha venido realizando en los últimos 40 años, también da cuenta de las ingentes necesidades que requieren su mantenimiento, en un marco que, a la contra, presenta un continuo retroceso de los fondos públicos destinados a estas labores.

Según cifras del Foro Económico de Galicia, la red de carreteras en España presenta un déficit acumulado en mantenimiento de 7.000 millones de euros.

Así las cosas, esta institución estima, a partir de un informe de reciente elaboración, que la financiación de las vías de alta capacidad en España no es sostenible bajo el modelo actual, ya que en el país actualmente el 18% de la red está tarificada con peaje, con una media de ingresos por kilómetro un 76% inferior a la europea, precisamente cuando, además, en los próximos años casi en 1.000 kilómetros de autopistas vencen los contratos de concesiones, algo que complica la sostenibilidad financiera de la red aún mas.

A la vista de la situación, el análisis propone la implantación del sistema de pago por uso en relación con la distancia recorrida, el tipo de vehículo y el daño ocasionado a la carretera, con sistemas de tarificación más completos y flexibles que la euroviñeta, aprovechando las nuevas tecnologías.

En este sentido, el Foro Económico de Galicia maneja estimaciones de pago por uso para las vías de alta capacidad en España, incorporan-
do coste social medioambiental, de 0,0313 euros por vehículo y kilómetro para ligeros, así como de entre 0,07 y 0,09 euros por vehículo y kilómetro para pesados.