La demanda de mensajeros en las grandes ciudades se ha disparado con el crecimiento del e-commerce. En el pasado ejercicio, el número de empleados de este sector ha aumentado un 5,5% y está previsto que en este 2017 se registre un incremento del 4%, lo que confirma el efecto que el comercio electrónico está teniendo en este sector.

El comercio electrónico ya no es, por tanto, una apuesta del futuro, sino una realidad. Las ventas han aumentado un 23% en el último año, hasta los 22.000 millones de euros, y el elemento diferenciador de precio está siendo sustituido por la diferenciación en servicio y experiencia de compra. Las tiendas se han concentrado en ofrecer las mejores condiciones en cuanto a formas de pago, seguridad, tiempos de entrega y políticas de devolución.

No obstante, el auge del e-commerce ha dado lugar a nuevos retos para las compañías, en el que la logística tiene un papel fundamental. Las necesidades de los clientes han cambiado en los últimos años, e iniciativas como Amazon Prime Now, que permite que el usuario tenga productos frescos en casa en un plazo de una hora, han establecido retos en cuanto a logística y logística inversa para las empresas de transporte y mensajería.

Así, a día de hoy la principal batalla del transporte se encuentra en el último kilómetro. Esto ha dado lugar a un cambio en las estructuras de las compañías y al nacimiento de otros negocios relacionados, como servicios de mensajería que realizan los envíos a casa en menos de una hora, dando lugar a un nuevo modelo de mensajería que, gracias a las tecnologías de movilidad, también ha cambiado la forma de captar nuevos candidatos.