El camión del futuro según Mercedes Benz

Algunos fabricantes aseguran que la conducción autónoma será una realidad en 10 años.

La digitalización está a punto de marcar el comienzo de una revolución histórica en el campo de la movilidad y la conducción autónoma y conectada, llevando consigo al transporte por carretera a una dimensión completamente nueva.

Las innovaciones tecnológicas harán el transporte más seguro, limpio, eficiente y accesible, y presentará un enorme potencial para el crecimiento y la prosperidad en todos los ámbitos.

En concreto, la conducción autónoma puede mejorar significativamente los flujos de tráfico, reducir la incidencia de situaciones críticas, aliviar la presión sobre los conductores y ayudar al medio ambiente al reducir las emisiones, así como generar valor añadido y crear nuevos puestos de trabajo.

En este contexto, los ministros de transporte de los países que integran el G7 y la Comisión Europea han mostrado su apoyo a los avances en el campo de la movilidad autónoma y conectada, con la predisposición de hacer una contribución significativa hacia el aumento de la seguridad vial y la mejora del transporte.

Marco normativo armonizado

Sin embargo, los mismos ministros sostienen que no será posible aprovechar plenamente este potencial, beneficioso para la sociedad en su conjunto, a menos que se tomen medidas apropiadas para establecer un marco normativo armonizado que permita el despliegue de seguridad de estas tecnologías innovadoras a través de fronteras nacionales.

Por otro lado, cuestiones fundamentales en relación con el papel y las obligaciones de los conductores aún deben ser resueltos, mientras que la fiabilidad de estas innovaciones debe estar demostrada en todos los ámbitos.

En lo que respecta a la conducción autónoma, la coordinación de la investigación, la promoción de la normalización internacional dentro de un marco normativo internacional, la evolución de los reglamentos técnicos y la garantía de protección de datos y seguridad cibernética son de importancia excepcional, por lo que requerirá de una cooperación sostenida entre los ministros de transporte del G7 y el comisario europeo de Transporte.

Requisitos previos

Un requisito previo clave para el amplio despliegue de innovaciones tecnológicas fiables en el transporte por carretera es que los sistemas de vehículos modernos sean legalmente permisibles y adecuados para la producción en masa.

La revisión, en su caso, de la normativa aplicable en los estados del G7 y los establecidos en los acuerdos administrados por el Foro Mundial para la Armonización de los Reglamentos sobre Vehículos es de importancia crucial.

En cuanto a la puesta en marcha de esta tecnología, los ministros y el comisario consideran estos sistemas susceptibles de ser utilizados por primera vez en carreteras normales cerca de la autopista.

Sobre la base de las lecciones aprendidas allí, es probable estudiar poco a poco su implantación en otro ámbitos y, en última instancia, desplegar esta tecnología en el ámbito urbano y regional.