El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que definirá el horizonte de España para la próxima década y permitirá abordar la modernización del modelo productivo, recoge objetivos como pasar de los 78.400 vehículos eléctricos actuales a 250.000 en 2023, o de los 7.800 puntos de recarga de hoy en día a los 100.000.

Para avanzar en este proceso, el Gobierno movilizará a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, IDAE, un total de 2.000 millones de euros, con los que se pretende apoyar la movilidad eléctrica y el despliegue masivo de la infraestructura de recarga, impulsando así a su vez la renovación del parque.

En este contexto, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha confirmado durante el Congreso de Faconauto que el Ejecutivo lanzará de manera inminente un nuevo Plan Moves, dotado con 400 millones de euros.

No obstante, dicha cifra podría duplicarse si existe capacidad suficiente para absorber estos recursos.  El programa, que ya ha sido acordado con las Comunidades Autónomas, aspira a realizar un reparto homogéneo de las ayudas en el territorio español.

Transformación de la automoción

El sector de la automoción se encuentra en plena revolución por los nuevos requerimientos en cuanto a sostenibilidad y la irrupción de los nuevos modelos eléctricos, pero la ministra ha destacado su capacidad para afrontar el cambio, en un contexto de colaboración público-privada.

La prioridad del Gobierno es apoyar su descarbonización, pero también trabajar para el desarrollo de la conectividad, la infraestructura de recarga o los vehículos alternativos, de modo que pueda seguir impulsando la recuperación del país en los próximos años.

Maroto ha agradecido a los concesionarios su esfuerzo para mantener el empleo a pesar de las dificultades que ha supuesto la crisis sanitaria, pues las limitaciones a la movilidad y las restricciones para contener el avance del virus han tenido un impacto muy negativo en toda la cadena de valor de la industria de la automoción.

El 2021 será el año de la recuperación y los concesionarios serán protagonistas de la transformación en la que se encuentra inmersa el sector, que tiene que hacer frente a desafíos como la transformación digital o la transición ecológica, que pasa por la integración del hidrógeno verde en la movilidad a través de la hoja de ruta presentada por el Gobierno.