La fuerte apuesta que el grupo turco Yildirim está realizando para convertirse en uno de los principales terminalistas del mundo no sólo se centra en Europa, donde ha adquirido recientemente la portuguesa Tertir, sino que contempla también entrar con fuerza en el mercado sudamericano.

Así, según recoge la prensa de Ecuador, la filial del grupo dedicada al negocio marítimo, Yilport, ha sido la única compañía que ha presentado una oferta para gestionar Puerto Bolívar durante los próximos 37 años, junto a la Autoridad Portuaria de la instalación, que deberá analizar este mes de octubre si permite su entrada como «socio estratégico».

De esto modo, aunque la administración nacional seguirá gestionando el puerto, cabe destacar que su futuro depende en gran medida de la llegada del gigante turco, ya que la inversión de alrededor de 550 millones de euros (620 millones de dólares) que llevará a cabo en esta instalación contemplan el diseño, financiamiento, ejecución en obras adicionales, equipamiento, operación y mantenimiento de la terminal.

Se cierre o no finalmente este contrato, sólo la propuesta de invertir más de 500 millones de euros en una nueva instalación tras haber comprometido 335 millones de euros en la compra de las 10 terminales del consorcio portugués, entre las que se incluyen Ferrol Container Terminal, pone de manifiesto la decisión en firme de esta empresa turca de convertirse en un gran actor del negocio del transporte marítimo.

Objetivo: Top Ten

De hecho, sólo 10 años después de su creación, en el año 2005, la filial de Yildirim ya posee capacidad para manipular 10 millones de TEUs al año y 22 millones de toneladas de granel, en 17 instalaciones ubicadas en siete países de Europa y América Latina.

Ahora, desde la compañía afirman estar «muy bien posicionados» para continuar creciendo de forma constante en los próximos diez años, con el fin de situarse entre los 10 operadores de terminales portuarias más importantes del mundo.

En este plan de crecimiento, el operador también planea reforzar su compromiso e inversión en las terminales recién adquiridas a Tertir, con el fin de aumentar su competitividad e inducirlas a un mayor movimiento de contenedores.

Por otro lado, desde la compañía afirman que Portugal, al ser el país más occidental de Europa, tiene un enorme potencial para beneficiarse del aumento previsto en el comercio marítimo una vez entre en funcionamiento la ampliación del Canal de Panamá, infraestructura que, precisamente, se encuentra en las proximidades del puerto ecuatoriano que espera administrar.