Swissport, Menzies y WFS estiman que Aena tiene una doble vara de medir por lo que respecta al cobro de alquileres en las instalaciones aeroportuarias del país.

Por ese motivo, solicitan al gestor aeroportuario que adecúe el pago de sus obligaciones, para tener en cuenta, según explican, «la actividad, prácticamente nula, que están manteniendo en los aeropuertos, así como lo han hecho con los locales comerciales».

Los operadores de tierra calculan que, como consecuencia de la crisis sanitaria, han sufrido una caída media del 90% en la actividad y, en este mismo sentido, alegan «que si no hay vuelos no hay ingresos», aunque, al tiempo, tienen la obligación de pagar a Aena una serie de alquileres y suministros.

Por ese motivo, las tres compañías han exigido tanto al Ministerio de Transporte como a Aena «que las tengan en cuenta en cualquier negociación con el sector del transporte aéreo, ya que su papel es esencial«.

En este mismo, las empresas de atención en tierra creen que la concentración de la actividad aeroportuaria en la T4 del aeropuerto de Barajas y en la T1 en el caso del aeropuerto de El Prat «les obligará a afrontar nuevos costes en las terminales agravando el problema para el sector, que tiene que seguir pagando por los alquileres en las terminales clausuradas».