Peaje en la AP-51 de Avila a Madrid

La empresa pública Seittsa se hará cargo de la gestión de las autopistas cuando finalicen los contratos.

El Ministerio de Fomento, a través de la empresa pública Seittsa, ha asumido desde el 21 de febrero la explotación y el mantenimiento de la autopista radial R-4, que discurre entre Madrid y Ocaña, en la provincia de Toledo, siendo la primera de las nueve autopistas de peaje en quiebra que revierte al Estado y cuyo coste de liquidación impactará en el déficit público del ejercicio.

Como se había acordado y para poder continuar con la prestación del servicio, la empresa pública Seittsa se hará cargo de la gestión de las autopistas cuando finalicen los contratos.

Y ahora le toca el turno a la R-4 que pasa a ser gestionada por el Ministerio de Fomento como consecuencia de la liquidación de la sociedad concesionaria, que estaba en concurso de acreedores.

El Consejo de Ministros ya había tomado conocimiento de la incoación del expediente de resolución de ocho de los contratos de concesión de las autopistas quebradas, cuyas sociedades concesionarias se encuentran en fase de liquidación.

El resto de las autopistas en quiebra son la Radial 2, Radial 3 y 5, M-12, AP-36 Ocaña-La Roda, AP-7 Circunvalación de Alicante y AP-7 Cartagena-Vera.

Si en febrero ha revertido al Estado la R-4 de Madrid, la R-2, R-3, R-5, M-12 y la AP-36 Ocaña-Murcia, así como la circunvalación de Alicante y la autopista Cartagena-Vera lo harán previsiblemente en marzo. Por su parte, la AP-41 entre Madrid y Toledo aún no ha entrado en fase de liquidación.