Durante la crisis sanitaria, el transporte de mercancías ha jugado un papel clave para evitar el desabastecimiento de los países europeos.

Empresas y trabajadores han desarrollado una labor imprescindible desde un punto de vista económico y social en unas condiciones que a veces han sido terribles.

Sin embargo, el papel de este sector esencial de la economía no se limita a seguir haciendo que bienes y productos fluyan adecuadamente, sino que, como refleja el estudio prospectivo presentado por Astic, también está llamado a jugar un papel clave para la salida de esta crisis económica que ha generado la pandemia de covid-19.

En este sentido, el trabajo de la organización empresarial de transporte internacional apunta a que el sector va a ser fundamental para diseñar la nueva movilidad, aprovechando la experiencia acumulada durante décadas.

De igual modo, el transporte de mercancías también está llamado a ser crucial para articular una adecuada vertebración territorial y aprovechar su potente capilaridad y flexibilidad para que la España vacía no se quede atrás.

Y, finalmente, el sector también será esencial para la transformación digital de la economía, para lo que habrá de jugar un rol proactivo y en colaboración con otros actores de la cadena de suministro.

marcos basante presentacion estudio prospectivo astic noviembre 2020

Marcos Basante estima que el factor humano es el principal reto del sector.

Objetivos de la transformación

Para conseguir jugar este papel, el transporte de mercancías ha de centrarse, a juicio del trabajo, en maximizar la descarbonización, mejorar la eficacia, lo que implica mejoras en tiempo y forma, en ganar eficiencia optimizando la carga que transporta cada vehículo, en dar valor a la profesión de conductor, en conseguir una seguridad integral que contemple a las personas, los vehículos y la carga, así como en fomentar la interconexión.

Desde un punto de vista interno, el sector se siente con fuerzas, a tenor del estudio, para jugar este rol y, además, confía en cumplir expectativas a partir de la experiencia ecumulada.

Sin embargo, también existen barreras, indica el trabajo, como una legislación asfixiante o la necesidad de transformar el marco de relaciones con los cargadores sobre la base de un entorno colaborativo, con el fin de entender que ambos forman parte de la misma cadena.

En este marco, el presidente de Astic, Marcos Basante, señala que, aunque la situación es complicada y difícil, «el transporte va a seguir empujando e invirtiendo», con especial énfasis en tres de sus principales retos: la sostenibilidad, la digitalización y la escasez de conductores.

Basante, en concreto, afirma que el mercado español de transporte está marcado por grandes distorsiones en los flujos de mercancías, lo que se traduce, de cara a los transportistas, en problemas para rotaciones de cargas.

De igual modo, a nivel europeo, el presidente de Astic considera que el principal reto del sector se encuentra en la adaptación a los cambios que se están produciendo en los flujos de importaciones y exportaciones.

Finalmente, Pedro Saura, secretario de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, ha destacado que el Ministerio está abierto a colaborar con el sector, aunque limitó este trabajo conjunto al ámbito de «resolver problemas puntuales para que no se produzca desabastecimiento».