La crisis sanitaria ha acelerado una serie de profundos cambios en los hábitos de consumo que pondrán a prueba la capacidad de los operadores logísticos de cara al pico estacional del consumo en el canal on-line en el último trimestre del año.

Así pues, entre octubre y finales de enero, la logística se enfrentará a una prueba de estrés nunca antes vista en un escenario inédito que incorporará un alto grado de incertidumbre.

Los cálculos de Salesforce prevén un crecimiento global de un 30% anual en las ventas on-line con respecto al año anterior, tendencia que pondrá una presión adicional sobre un sector logístico que en los últimos años había venido respondiendo con eficacia a crecimientos algo menores, gracias a fuertes inversiones en tecnología, medios y personal.

Incremento de la demanda

Este brutal incremento de la demanda podría provocar que hasta 700 millones de envíos sufrieran retrasos en todo el mundo.

En este mismo sentido, se espera que los pedidos excedan la capacidad de envío en un 5% y que la temporada de compras navideñas se adelante, toda vez que el 10% de las ventas de la denominada ‘cyberweek’ tendrán lugar a lo largo de este mismo mes, en un evento que verá un incremento de sus ventas en un 28% con relación a 2019.

De igual manera, el crecimiento de las compras on-line traerá un aumento en las devoluciones, de tal modo que se espera que se devuelvan 280.000 millones de dólares, unos 238.400 millones de euros al cambio, en compras on-line a nivel mundial, el 30% de todas las compras realizadas.

Esta tendencia al alza en las devoluciones podría alargar el período álgido de actividad más allá de las rebajas de enero.