El plan de la automoción para la movilidad del futuro

El sector ha desarrollado una estrategia a corto, medio y largo plazo para adaptarse a nuevas necesidades y demandas, con el objetivo último de alcanzar la neutralidad de carbono.

09/07/2021 a las 18:35 h
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Apesar de que el Covid-19 sigue marcando la actualidad mundial y ha frenado en gran medida las ventas de vehículos en España, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones, Anfac, ha seguido trabajando para la implementación de su Plan Auto 2020-40, presentado en 2020 para abordar la transformación del sector hacia la movilidad del futuro, más eficiente, sostenible y conectada.

Se trata de una industria vertebradora del territorio español, con un total de 17 plantas repartidas por 10 regiones del país, que a su vez se apoyan en una red de proveedores y fabricantes de componentes. Sin embargo, en el momento actual se encuentra sujeto a una disrupción sin precedentes derivada de las nuevas tendencias en movilidad.

Si se hacen bien las cosas, para 2040 la facturación del mercado relacionado con el automóvil y los servicios de movilidad ascenderá a 310.000 millones de euros. La fabricación de vehículos será una parte más, aumentando la relevancia de los fabricantes de nuevos componentes de vehículos y software, así como de los negocios en torno a la gestión de datos, la conectividad y la movilidad a demanda.

Para hacer realidad este nuevo ecosistema de movilidad y generar este valor, los actores involucrados, entre los que están los fabricantes de vehículos, tendrán que invertir más de 54.000 millones.Igualmente, se necesita un acompañamiento por parte de la Administración para crear el entorno favorable que permita impulsar estas inversiones.

Es importante que la oferta se adapte a las necesidades de transporte actuales

Como ha dejado claro recientemente el presidente de Anfac, José Vicente de los Mozos, el sector cumplirá con los objetivos europeos de descarbonización y con los que marca el Plan Nacional de Energía y Clima, pero necesita un modelo y una estrategia constructivos,que apuesten por el mantenimiento de la industria y el empleo.

Para ello, es preciso que Gobierno, Administraciones y fuerzas políticas establezcan qué modelo de industria buscan para los próximos 20 años, y sobre todo, que España demuestre su compromiso con el sector de la automoción para continuar atrayendo inversióny que los fabricantes no se queden atrás respecto a otros competidores en Europa.

De hecho, ha solicitado que la automoción sea considerada un proyecto-país, para seguir siendo un referente industrial y garantizar la supervivencia de las fábricas.

Plan Auto 2020-40 de Anfac

El Plan Auto 2020-40 de la Asociación se resume en 10 acciones,empezando por una concienciación global que permita a la industria española de automoción ser reconocida internacionalmente. Esto pasa por un plan de comunicación que involucre a los intervinientes en el ecosistema de la movilidad,  pues las decisiones de inversión están condicionadas por las percepciones.

[sumario]Es necesaria la coordinación entre administraciones europeas, nacionales, autonómicas y locales para alcanzar un marco normativo inteligente y armonizado”.[/sumario]

Igualmente, es necesaria una coordinación entre las Administraciones Públicas a nivel europeo, nacional, autonómico y local para alcanzar un marco normativo inteligente, armonizado y homogéneo. De hecho, desde la Asociación recomiendan la centralización de las políticas de ayudas para el desarrollo del mercado de cero emisiones y sus infraestructuras, la renovación del parque y los incentivos a la inversión productiva.

A este respecto, cabe apuntar que la edad media de los vehículos en España se sitúa en nueve años, y sería necesario que 19 millones de unidades salgan del parque hasta 2030 y su sustitución por 14 millones de vehículos, de los que más de tres millones serán electrificados.

En tercer lugar, deben potenciarse las condiciones de apoyo a las inversiones tecnológicas y potenciarse las actuaciones encaminadas a la digitalización. Esto incluye un impulso decidido a las tecnologías de industria 4.0en procesos de fabricación y de logística.

Al mismo tiempo, se propone mantener la flexibilidad laboral que diferencia a esta industria frente a la de otros países, con modalidades de contratación capaces de responder de forma ágil y eficaz a la nueva organizacióndel trabajo y los ciclos industriales más acelerados, así como a los nuevos perfiles.

En este sentido, la industria debe intentar atraer talento cualificado y con grandes conocimientos tecnológicos, además de promover la integración del sistema educativo en la empresa, participando en el diseño de los programas y contribuyendo a la actualización de los planes de enseñanza.

Además, España cuenta con ventajas competitivas frente a otros países, que es necesario aprovechar, pues puede convertirse en un país especializado, primero en vehículos híbridos, y en una segunda oleada empezar a captar vehículos electrificados, autónomos, compartidos y conectados, para lograr un mix competitivo en 2030.

[sumario]Se estima que los negocios del automóvil relacionados con la gestión de los datos y la conectividad se multipliquen por 25 hasta 2040 y el de la de movilidad a demanda un 75%.[/sumario]

Este modelo de transición debe apoyarse, a su vez, en la cadena de valor global de baterías, y sería importante construir alianzas con sectores clave, como fintech asociadas a la movilidad, gestión de infraestructuras de telecomunicaciones, servicios de movilidad ligados al turismo, innovaciones para smart cities, o construcción de infraestructuras de transporte y de accesibilidad.

Según Anfac, los fabricantes necesitan desarrollar herramientas para monetizar la información que recopilen del usuario. Se estima que los negocios del automóvil relacionados con la gestión de los datos y la conectividad se multipliquen por 25 hasta 2040 y el de la de movilidad a demanda un 75%.

La octava acción a la que hace referencia en su plan tiene que ver con la automatización de las operacionesde la cadena logística para conseguir una reducción de costes y de los tiempos de entrega. Los fabricantes han de encontrar soluciones y alternativas que fomenten el uso del transporte ferroviario y marítimo, además de seguir apostando por la robótica y la Inteligencia Artificialen sus procesos.

Respecto a los modelos de negocio, las empresas españolas de movilidad deben considerar cómo crecer en múltiples mercados y segmentos, mientras adaptan y estructuran un modelo eficiente en costes. La idea sería crear nuevas propuestas de valor generando modelos agregados. Amedida que se vaya consolidando el ecosistema español de movilidad, las futuras vías de crecimiento girarán hacia la replicabilidad del modelo fuera de Europa.

Recientemente, el director de la Asociación, José López-Tafall, ha instado asimismo a una revisión del modelo fiscal, con un impuesto que grave el uso y no la matriculación, que generaría unos ingresos de 2.700 millones de euros anuales, cuatro veces más que el ingreso por impuesto de matriculación de los últimos años.

Este tributo debe ir acompañado de otras medidas que fomenten la renovación del parque, como la reducción del IVA para los vehículos electrificados.

Barreras de entrada

En lo que se refiere a las infraestructuras de recarga, la Asociación ha querido elaborar un documento concreto en el que expone 16 medidas para favorecer la transición a un modelo más sostenible.

En el mercado de vehículos comerciales la cuota de eléctricos es mucho más baja que en la de turismos. Si bien el año 2019 cerró con un 0,9% de cuota, en 2020 se situó en el 1,3%.

Las principales barreras siguen siendo, además de la ausencia de infraestructura de recarga, el precio, las limitaciones de espacio o carga, y una oferta comercial que no cubre todas las necesidades del transporte y los tiempos de recarga.

En cuanto a los industriales, las barreras asociadas al uso, coste y recarga de estos vehículos hace que la solución tecnológica para los segmentos más pesados y la larga distancia no esté tan madura, prefiriendo los fabricantes otras soluciones, como la pila de hidrógeno.

En la actualidad, la cuota de vehículos industriales eléctricos es residual, situándose en 2020 en el 0,04%. Su evolución a futuro pasa por la disposición de una infraestructura de recarga de acceso público adaptada a sus necesidades, en potencia y tiempos de recarga.

En el contexto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, es importante garantizar una cobertura adaptada a las especificaciones de los vehículos comerciales e industriales. Para ello, Anfac propone que se fijen objetivos vinculantes, como los 45.000 o 48.000 puntos de recarga para el final de 2022, los 110.000 o 120.000 para el final de 2025, y los 340.000 o 360.000 para el final de 2030.

La insuficiente infraestructura de recarga sigue limitando la penetración de los eléctricos

Adicionalmente, es importante que, al menos, haya un punto de potencia igual o superior a 50 kW por cada 100 vehículos eléctricos,uno de potencia igual o superior a 150 kW por cada 1.000 y uno de potencia igual o superior a 250 kW por cada 1.000.

También se propone el reconocimiento del interés estratégico nacional en los proyectos de despliegue de infraestructuras de recarga de alta potencia, y resulta igualmente necesario aprobar medidas urgentes para constituir una red mínima que permita, el tránsito de los consumidores por la Red General de Carreteras.

En este sentido, las estaciones que vayan más allá de los objetivos planteados en el Proyecto de Ley de Cambio Climático podrían optar a una línea de subvenciones más potente.

El documento indica que la declaración de utilidad pública para los puntos de alta potencia es un mecanismo muy útil para facilitar su despliegue, y estima necesaria la equiparación de las estaciones de recarga a las estaciones de servicio a efectos de la normativa de carreteras.

Igualmente, propone que para acortar los plazos de desarrollo de infraestructuras, se pueda disponer de información sobre la capacidad de consumo de la red de distribución. Asimismo, se recomienda la aprobación de ayudas municipales a la instalación, bonificaciones en tasas o impuestos municipales y el desarrollo de un mapa público de infraestructuras.

En relación a las medidas de impulso económico, se centrarían en ayudas a la implantación de la infraestructura de recarga, beneficios fiscales en el Impuesto Especial sobre Electricidad o propuestas a incorporar en el futuro Código Técnico de la Edificación para favorecer las infraestructuras de recarga en edificios.

[sumario]El objetivo es superar los 100.000 puntos de recarga para el final de 2025 y alcanzar los 340.000 o 360.000 para el final de 2030”.[/sumario]

Por otra parte, hasta alcanzar un grado de penetración razonable, se debería flexibilizar la estructura de costes fijos a soportar por los operadores de puntos de recarga, e incluir proyectos para reforzar la red en los planes de inversión de las distribuidoras eléctricas

En el apartado de medidas de liberalización y protección de los consumidores, la Asociación destaca la necesidad de crear un registro de puntos de recarga de acceso público, y el despliegue de sistemas interoperables para que los usuarios puedan recargar en diferentes países y redes con una única aplicación o tarjeta.

Por último, se ha planteado que los titulares de los puntos de recarga registrados en el Punto de Acceso Nacional tengan que informar sobre sus condiciones de operación,así como la posible interrupción de servicio por mantenimiento, cese de actividad u otro motivo.

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