Las dificultades que viven muchas plantas de producción de automóviles por falta de suministro de piezas y componentes se traslada inevitablemente al transporte de vehículo terminado, un sector muy especializado.

La situación ha llegado hasta tal punto que, como ha podido comprobarse en el último congreso organizado por Transportave este mismo mes en Albacete, el propio sector «advierte e interpreta como insostenible, generando abandonos masivos de esta actividad principalmente por estos autónomos y pymes que son los más débiles de toda la cadena».

En este sentido, las empresas más pequeñas carecen, a juicio de la organización empresarial, «de medidas de protección, tanto por parte de la administración (que los abandona a su suerte), como por la demagogia de los cargadores que los humillan y se aprovechan de dicha vulnerabilidad para cambiarles las reglas del juego, sabedores de la dificultad que todos ellos tienen a la hora de plantarles cara».

Ante esta dura realidad, Transportave aboga por mejorar la organización del sector en un frente común y fomentar la participación de empresas y autónomos del portavehículos a través de la programación de un calendario de reuniones.

De igual modo, Transportave también defiende la necesidad de «transmitir a todos los afectados la necesidad de abordar los problemas desde la unión, así como trasladar a los grandes operadores que no podemos consentir el abuso y la mala praxis a la que son sometidos sus propios subcontratados».

Según la patronal, estos operadores «no poseen, en la mayoría de casos, de un 10% de los vehículos que realizan los transportes, pero se permiten marginar y llevar al precipicio a dichos transportistas que trabajan para ellos en exclusiva».

A partir de este esquema, Transportave quiere elaborar una hoja de ruta con «las acciones necesarias para la estabilidad y sostenimiento de este colectivo».