Camiones embarcando en el ferry Bilbao Portsmouth

El Código Internacional de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias obliga al puerto a incrementar el nivel de seguridad.

La Autoridad Portuaria de Bilbao reforzará la seguridad en las entradas al puerto mediante la construcción de un muro de cuatro metros de altura en las inmediaciones del acceso a la terminal del ferry Bilbao-Portsmouth, cuyas obras ya han comenzado.

De este modo, se pretende evitar que los inmigrantes y refugiados que se encuentran en los asentamientos de Santurce y Ciérvana puedan embarcar como polizones hacia Reino Unido.

El Código Internacional de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias obliga al puerto a incrementar el nivel de seguridad, controlar y registrar la entrada y salida de vehículos y personas, y automatizar la toma de datos, ya que se trata de un espacio que alberga infraestructuras críticas y servicios esenciales.

La entrada y estancia deben estar justificadas por la realización de una tarea, servicio o transporte relacionado con la actividad portuaria. En este sentido, desde la Autoridad Portuaria consideran que las medidas actuales para evitar incidentes «no son lo suficientemente eficaces».

Así, entienden que dadas sus competencias, sus obligaciones legales y las infraestructuras que se encuentran en las instalaciones, deben velar por la seguridad del puerto, de los clientes y de los usuarios.

De la misma manera, han remarcado que hubieran llevado a cabo esta iniciativa en cualquier otro momento o lugar, «independientemente de quién o quiénes intentaran acceder o cuáles fueran sus nacionalidades«, para evitar que se produjera «una vulneración de las obligaciones adquiridas por ley, con las consecuencias negativas que ello pudiera suponer«.