La Autoridad Portuaria de Bilbao y la Asociación Española de Promoción del Transporte Marítimo de Corta Distancia han celebrado una jornada en la que se han dado a conocer las múltiples medidas adoptadas para hacer frente a la salida de Reino Unido de la Unión Europea en el contexto del TMCD.

La principal conclusión ha sido que el puerto está preparado para el Brexit, sea cual sea el acuerdo al que se llegue con Reino Unido. A pesar de la incertidumbre generada entre los operadores logísticos y las empresas exportadoras, el presidente del puerto, Ricardo Barkala, ha señalado que están listos para cualquier escenario.

La instalación, que acapara una cuota del 27% del comercio marítimo de España con Reino Unido, ha coordinado diversos grupos de trabajo con los agentes involucrados para elaborar un plan de contingencia que permita mantener la agilidad y competitividad de las operaciones.

En ellos, se han analizado los diferentes tipos de tráfico para tomar las medidas y decisiones más adecuadas, que incluyen la adaptación de los procedimientos aduaneros y la plataforma e-puertobilbao, la ampliación de la terminal de ferries y el rediseño de los flujos operativos.

También se ha habilitado un parking disuasorio y un control pre-checking, se ha reforzado el equipo tanto en el puerto como en los organismos públicos involucrados en el tráfico de mercancías, y se han adaptado los horarios a la llegada de los buques.

De este modo, el puerto busca aprovechar las oportunidades que puedan surgir por las posibles congestiones en el Canal de la Mancha o por ineficacias del transporte terrestre.

En la actualidad, el tráfico de mercancías con Reino Unido supone el 10% del total del puerto y el 25% en el caso de los contenedores. Ahora, con el país fuera de la UE, su tráfico con terceros países, que era del 67%, llegará al 77%.

El plan del puerto de Portsmouth

Para atender las necesidades en territorio británico, ofrece 11 servicios regulares a la semana, que le permiten conectar con hasta 47 puertos del país, destacando, entre otros, el de Portsmouth.

Por parte de esta instalación, ha participado en el evento su director de Operaciones, James Evans, que ha detallado los cambios realizados para evitar los retrasos en el transporte pesado, que tendrían un fuerte impacto en los flujos de mercancías y afectarían a los residentes y negocios de la ciudad inglesa.

En este contexto, el condado de Hampshire ha puesto en marcha el plan ‘Operation Transmission‘ por parte de los agentes involucrados para evitar la congestión de las redes de transporte. Uno de sus objetivos es conseguir que todos los camiones lleguen al puerto con la documentación correcta, para que no tengan que volver atrás, provocando retrasos en la cadena logística.

En esta línea, se han habilitado puntos de triaje, en lugar de los habituales aparcamientos, para realizar con antelación las correspondientes comprobaciones y garantizar que los vehículos están listos para el embarque. Los que sí lo estén podrán acceder al puerto para embarcar hacia su destino final.