La Autoridad Portuaria de Motril trabaja en el diseño de un protocolo de seguridad e higiene de cara a la recuperación de la normalidad en los tráficos con el norte de África.

Así pues, los responsables del recinto portuario nazarí han trazado unas líneas de actuación, en colaboración  con las navieras FRS y Armas-Trasmediterránea.

Todos estos mecanismos tienen el “fin de convertir a la dársena motrileña en un puerto seguro, libre de coronavirus y evitar que se solapen los protocolos de funcionamiento que se establezcan en el buque y en el muelle”, según el presidente de la Autoridad Portuaria, José García Fuentes.

Así pues, el proyecto se va a extender a todas las zonas e instalaciones portuarias relacionadas con el tráfico de pasajeros y mercancías que tienen como destino y origen los puertos de Melilla, Nador, Alhucemas y Tánger-Med.

De este modo, el protocolo se aplicaría en las zonas de venta de billetes, preembarques  de vehículos y espera de personas, al área de inspección previa al embarque o desembarque, a las terminales marítimas de los muelles de Levante y Azucenas y a los aparcamientos de emergencia para vehículos que cada temporada se habilitan durante la Operación Paso del Estrecho.

De igual manera, también va a afectar al PIF y al aparcamiento de camiones para evitar contagios y que los conductores se sientan seguros mientras permanecen en el puerto.

En una primera fase, se hará un análisis y delimitación de las diferentes zonas del enclave, para después implementar los protocolos técnicos y de higiene en cada una de las zonas y servicios, con una propuesta de aforos máximos y un nuevo sistema de señalización.