El astillero Vulcano vuelve a trabajar en su ferry

Vicalsa asegura que ha presentado una propuesta rigurosa para una factoría de construcción y reparación de buques.

Después de que la Autoridad Portuaria de Vigo solicitase recuperar los terrenos del antiguo astillero Vulcano para otros usos, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia ha recordado que se han presentado proyectos empresariales para poder mantener la concesión y seguir dedicando las instalaciones a esta actividad estratégica para Galicia.

En este sentido, han hecho hincapié en que el presidente del puerto, Enrique López Veiga, se había comprometido a facilitar el desarrollo de una iniciativa de construcción naval si se presentaba un aempresa dispuesta a explotar el astillero.

Esa empresa es Vicalsa, que asegura que ha presentado una propuesta firme y rigurosa para una factoría de construcción y reparación de buques moderna y competitiva, con un plan de inversión que ascendería a 10,5 millones y supondría la creación de empleo.

Por su parte, desde la Autoridad Portuaria han querido aclarar que el plan de negocio, con fecha de 12 de diciembre, no ha llegado al puerto hasta el día 17. En este sentido, han denunciado que Vicalsa ha emplazado al organismo portuario a explicar las condiciones en las cuales se otorgaría a la empresa una concesión, lo cual no se ajusta a la Ley de Puertos del Estado y la Marina Mercante.

Además, han asegurado que la memoria presentada está condicionada a la prórroga de la concesión, que por estar extinguida es imposible de conceder salvo dictamen en contra del Consejo de Estado. En su opinión, hay que separar el procedimiento concursal que se lleva a cabo para lograr el máximo retorno para los acreedores, de la posibilidad de instalarse en los terrenos siguiendo los cauces legales.

Desde el puerto, insisten en que «siempre hay una posibilidad administrativa para cualquier proyecto relevante y de importancia económica«, pero hay que esperar a la resolución del Consejo de Estado para establecer las vías oportunas. Recuerdan, por tanto, que «solución siempre hay«, aunque lo que varía es el procedimiento administrativo.