El Ministerio británico del ramo ha gastado varios millones en la puesta en marcha de medidas de contingencia.

El Ministerio británico del ramo ha gastado varios millones en la puesta en marcha de medidas de contingencia.

Las medidas que se están llevando a cabo en Reino Unido en el año 2019 para prepararse para la salida de la Unión Europea costarán al menos 122 millones de euros, según los cálculos del Ministerio de Transporte. De esta cantidad, tres cuartas partes corresponden a los planes que deben desarrollarse ante un posible Brexit duro.

La rescisión de dos contratos de ferry en el mes de abril ha tenido un coste de 40,6 millones de euros. Inicialmente estaba previsto aumentar la oferta de servicios desde el puerto de Ramsgate para reducir la congestión en Dover, pero finalmente se ha descartado la idea porque es demasiado pequeño para acoger a los buques más grandes.

También se canceló un contrato con Seaborne Ferries después de descubrir que no tenía buques y que había copiado los términos y condiciones del contrato de otra empresa. No obstante, la administración británica ya había abonado unos 790.000 euros a la consultora durante el proceso.

Por su parte, Eurotunnel ganó una demanda contra el gobierno del país por el secretismo en el proceso de adjudicación de contratos, por la que ha percibido 26,2 millones de euros, aunque se ha acordado que una parte se destine directamente a las mejoras necesarias para la actualización de sus instalaciones.

Además, el Ministerio también ha gastado varios millones en la puesta en marcha de medidas de contingencia, en particular en la Operación Brock, destinada a resolver los retrasos que se generan en la autopista principal hacia Dover. En el marco de esta operación, se han entregado 26,5 millones de libras al condado de Kent y se han comprometido un total de 30 entre 2018 y 2020 para Highways England.