Pocos meses después de su salida de la Unión Europea, el Reino Unido afronta algunas de las consecuencias más adversas del ‘Brexit’, como la escasez de personal para algunas de las profesiones de menos nivel formativo que los ciudadanos del país no parecen dispuestos a crubrir.

Así mismo, la pandemia ha coincidido con un endurecimiento de los trámites para acceder al país, lo que viene genrando cierto rechazo entre algunos transportistas extranjeros para cubrir los servicios con el archipiélago británico, así como situaciones puntuales de embotellamiento en los pasos fronterizos.

Todo ello ha provocado cuellos de botella en las cadenas de suministro que abastecen al país y que se han ido agravando con el paso de las semanas, hasta poner en grave riesgo la economía británica.

Ante una situación cada vez más crítica, el Gobierno británico ha ido anunciando medidas para paliar la situación e incluso ha puesto en marcha a finales de septiembre otro paquete adicional para reforzar el transporte de mercancías por carretera.

Nuevo paquete para incorporar conductores de camión

Así pues, las autoridades del país tiene previsto poner en marcha nuevos cusrsos de formación para incorproar hasta 4.000 nuevos conductores de camión.

De igual manera, el Departamento de Educación británico invierte hasta diez millones de libras, unos 11,7 millones de euros al cambio, para crear nuevas áreas de formación para capacitar a hasta 3.000 personas más a través de cursos intensivos, breves y gratuitos, con los que se espera capacitar a otras mil personas más.

Además, el Gobierno también negocia con la industria para garantizar que se incorporen nuevos conductores al transporte de mercancías peligrosas lo más rápido posible.

Incluso se incorporan examinadores del Ministerio de Defensa para que las pruebas de capacitación para los conductores se realicen cuanto antes, con la idea de que estos profesionales se incorporen al mercado laboral de inmediato. La idea es contar con la capacidad para realizar 50.000 pruebas de capacitación para chóferes adicionales al año.

Finalmente, las autoridades británicas tienen previso iniciar en octubre un proceso para incorporar 5.000 conductores de vehículos pesados extranjeros para la campaña de Navidad, a través del otorgamiento de visados temporales que serán válidos hasta el próximo 24 de diciembre.

Sin embargo, el Gobierno británico pretende que las empresas de transporte realicen inversiones a largo plazo en la fuerza laboral del país, en vez de depender de la mano de obra extranjera para contar con un sector del transporte en el que se abonen altos salarios, de hecho el propio primer ministro ha pedido a las empresas de transporte que aumenten los salarios de su conductores en respuesta a la situación, y se cuente con alta calificación.

Tanto la industria agroalimentaria del país, como su sector logístico han acogido con satisfacción este paquete de medidas, especialmente la incorporación de nuevos conductores extranjeros de manera temporal para cubrir la campaña navideña, así como el hecho de que se hayan hecho llegar cartas de agradecimiento por su labor a un millón de conductores de camión de toda Gran Bretaña.