Solamente un 16% de las empresas que implementa tecnologías de automatización en sus procesos lo hace a escala, centrándose más en sus ventajas operativas que en el crecimiento a largo plazo.

Esta es una de las principales conclusiones de un informe del Instituto de Investigación de Capgemini, según el cual más del 40% de las empresas lleva a cabo estas iniciativas para mejorar la calidad, pero sólo un 23% busca un incremento de sus ingresos.

En el sector de la automoción, el 25% de las empresas implementa proyectos a escala, lo que lo sitúa en primer lugar, seguido de la sector de la producción industrial y el retail, ambos con un 15%. Por mercados, Estados Unidos, Francia y Alemania ocupan los primeros puestos en la adopción de la automatización a escala.

Esta clase de iniciativas puede suponer un gran ahorro de costes. De aquí a 2022, podrían llegar a los 32.000 millones de dólares (27.788 millones de euros) y en el de retail, a los 125.000 millones de dólares (108.549 millones de euros).

Retorno de la inversión

El 56% de las empresas utiliza esta clase de tecnologías en las funciones TI del ‘back-office’ y un 37% en las de ‘middle-office’. Dentro de este ámbito, las que arrojan un mayor retorno de la inversión son las de compras, cadena de suministro y recursos humanos.

Además, el 32% apuesta por los ‘quick wins‘, que son fáciles de implementar y permiten obtener de forma rápida grandes beneficios. Esto ayudaría a normalizar la automatización, especialmente en áreas de conciliación financiera, solicitudes de propuestas para compras, incorporación de personal, registros para marketing y ventas, verificaciones antifraude y mantenimiento predictivo.

Sin embargo, el 36% de las empresas sigue centrado en automatizar la entrada de datos o el almacenamiento, procesos que no son tan escalables y pueden no generar grandes rentabilidades. Desde Capgemini, explican la importancia de afrontar la automatización como un programa de transformación estratégica integral y no con despliegues tácticos.

Las empresas necesitan una hoja de ruta para impulsar iniciativas de automatización y nuevos avances tecnológicos, apoyándose en su plantilla para impulsar el cambio. De hecho, de las que están a la cabeza en este ámbito, un 68% dispone de una agenda de transformación clara y más del 80% cuenta con un apoyo total en este proceso por parte del equipo directivo.