La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros, CLIA, ha publicado un informe sobre las perspectivas de la industria de cruceros para 2021, cuando seguirá centrando sus esfuerzos en el medio ambiente.

A pesar de los desafíos durante el 2020, el sector ha trabajado incansablemente para desarrollar e implementar protocolos mejorados de salud pública. Se espera que este año dos de cada tres pasajeros aficionados a los cruceros vuelvan a elegir este tipo de viajes.

La pandemia del Covid-19 y la suspensión de operaciones de crucero han tenido un impacto devastador, pues entre mediados de marzo y septiembre, se han registrado pérdidas de 77.000 millones de dólares, 518.000 puestos de trabajo y 23.000 millones en salarios a nivel global.

En España, que es en la actualidad el segundo mercado europeo receptor de cruceros y el cuarto emisor, estas pérdidas ascendieron a más de 2.400 millones en actividad económica, más de 20.000 empleos y 559 millones en salarios.

En este sentido, Alfredo Serrano, director de CLIA en España, ha explicado que no se debe seguir perdiendo competitividad respecto al resto de países europeos, pues Italia o Grecia empezaron a operar hace casi medio año.

Previsiones para 2021

De cara a 2021, se estrenarán 20 cruceros según los cálculos de CLIA, lo que elevará la flota a 270 para finales de año. En estos buques se aplicarán protocolos de salud y seguridad mejorados de cara a la reanudación de las operaciones para proteger a los pasajeros, la tripulación y los destinos.

Los nuevos protocolos incluyen pruebas de Covid-19 para el 100% de la tripulación y los pasajeros, el uso de mascarillas, distancia física, gestión del aire y estrategias de ventilación, así como instalaciones médicas mejoradas. De julio a diciembre, se han realizado más de 200 viajes con estrictas medidas sanitarias.

Por otro lado, el informe destaca los 23.500 millones de dólares invertidos por la industria hasta el momento en barcos con nuevas tecnologías y combustibles, así como el compromiso de reducir su tasa de emisiones de carbono en un 40% para 2030.

En este sentido, el 49% de la futura capacidad del mercado dependerá del GNL como combustible principal. Además,  el 69% de la flota en servicio utiliza ‘scrubbers’ y el 96% de los que no operará en el futuro con GNL, apostará por esta tecnología.

Por otro lado, el 58% de los nuevos cruceros estarán preparados para conectarse a la red eléctrica en tierra, mientras que el 32% de la flota en servicio puede ya hacerlo y el 25% será adaptada para ello.