Los tiempos, que diría el clásico, avanzan una barbaridad y lo cierto es que las nuevas tecnologías, pese a que los expertos dicen que nos aíslan y nos esclavizan, han servido para conectar a personas que comparten unos mismos intereses o unas mismas afinidades.

Whatsapp es una aplicación de uso masivo, tanto en España como en otros países de nuestro entorno, que se utiliza tanto para la comunicación personal como para la laboral. Esta facilidad para reunir en una misma app diferentes planos es, precisamente, el secreto de su éxito. En este sentido, la utilizan familias, grupos de amigos o de padres y, como no podía ser de otra manera, compañeros de trabajo.

Precisamente, en este último ámbito, en los últimos meses están ganando peso diversos grupos de whatsapp en los que se han agrupado conductores profesionales de camión que trabajan por cuenta ajena y que en círculos empresariales se conocen como el «sindicato del whatsapp».

La información corre como la pólvora

Entre estos colectivos la información circula con gran fluidez, de tal modo que, como a través de las emisoras que hace unos años equipaban los camiones, ahora se transmiten incidencias de tráfico y circulación, opiniones sobre restaurantes de carretera y cuestiones relativas a las condiciones laborales.

Los chóferes, según parece, comentan su situación en sus respectivas empresas y se ofrecen consejos a la hora de negociar contratos de trabajo, así como para cambiar de empleo o plantarse a la hora de realizar determinadas tareas.

Esta situación está originando algún que otro conflicto laboral, ya que los conductores son cada vez más conscientes de que, ante la escasez de mano de obra en este terreno, tienen la sartén por el mango y se pueden permitir elegir su destino profesional, presionando para obtener mejores condiciones laborales o para encontrar trabajo en estos segmentos de actividad.

Los empresarios, por su parte, lamentan esta situación y se ven impotentes para poder reaccionar.