Miembros de Unite, el sindicato más grande de Reino Unido, han aterrizado en España para llevar sus reivindicaciones ante el presidente de IAG, Antonio Vázquez. En su opinión, la dirección de British Airways está llevando a cabo «un ataque sin precedentes» contra su propia plantilla.

Además de despedir a miles de personas, su intención es despedir y recontratar a más de 30.000 trabajadores y aplicar recortes a sus salarios y condiciones. Muchos empleados con más de 30 años de servicio se enfrentan a recortes salariales de hasta el 75%.

Todo esto ha llevado a políticos británicos a afirmar que el operador se ha convertido en una «desgracia nacional«. De hecho, más de 150 miembros del Parlamento británico se han comprometido a poner fin al control de British Airways sobre los vuelos más lucrativos de Londres, impidiendo que sigan utilizando las franjas horarias de despegue y aterrizaje más rentables..

Si este ataque continúa, Unite tomará cartas en el asunto y advierte de que habrá consecuencias. De momento, sigue insistiendo a clientes, accionistas y otras partes interesadas en que tienen que utilizar su influencia sobre IAG para poner freno a este caos.

Acuerdo razonable

El objetivo es que el presidente del grupo intervenga en esta crisis y negocie un acuerdo razonable para los trabajadores. En este sentido, desde la organización sindical han recordado que se trata de la empresa matriz tanto de British Airways como de Iberia, que «será la próxima«.

Cabe recordar que su consejero delegado, Luis Gallego, ha advertido de que se realizarían ajustes, por lo que si la gerencia de British Airways logra su cometido de despedir y recontratar en Reino Unido, Unite cree que «las mismas tácticas podrían ser usadas para atacar a los trabajadores españoles» en el futuro.

Asimismo, el sindicato explica que el grupo ha obtenido «enormes ganancias» antes de la crisis y tiene miles de millones en reservas que probablemente serían suficientes para capear el temporal hasta finales de 2021. Su intención es conseguir una negociación justa y que cualquier cambio propuesto sea temporal y se reestablezca en línea con los ingresos.