El transporte esperaba como agua de mayo una sentencia del Supremo en relación con los peajes para camiones establecidos por la Diputación de Guipúzcoa, y su espera no ha sido en vano.

Este 3 de marzo, el Alto Tribunal ha comunicado su decisión a las partes y, según informa Fenadismer, desestima el recurso de casación interpuesto por la Diputación Foral de Guipúzcoa y las Juntas Generales en un último intento por mantener los peajes.

La sentencia del Surpremo declara nula la norma foral de 2016 que regula los peajes en algunos tramos de la A-15 y la N-1 a su paso por Guipúzcoa, lo que, según la Federación, «supone la eliminación y supresión de los peajes en dicho territorio».

En concreto, el texto judicial argumenta que los peajes “gravan en mayor medida los tramos de salida y de entrada al citado territorio, así como a los vehículos pesados de más de 12 toneladas e incurre en una discriminación indirecta por razón del origen o destino de la operación de transporte, prohibida por el artículo 7.3 de la Directiva 1999/62/CE, relativa a la aplicación de gravámenes a los vehículos pesados de transporte de mercancías por la utilización de determinadas infraestructuras”.

Ahora queda por ver qué consecuencias prácticas tiene la sentencia y qué pasos toma la Diputación de Guipúzcoa, que, en principio, no parece muy dispuesta a renunciar a una fuente de pingües ingresos y que a buen seguro confía en modificar nuevamente la norma para eliminar la discriminación que señala el Supremo, algo en lo que ya ha maniobrado anteriormente.

Mientras tanto, los transportistas deberán comenzar a preparase para presentar las reclamaciones solicitando la devolución de los peajes indebidamente cobrados así como de las sanciones impuestas por impago de los mismos, a la luz de la sentencia del Supremo.