En plena polémica por los planes del Gobierno para cobrar peajes por circular en todas las autovías y el aún reciente traspaso de las competencias de transporte por carretera al País Vasco, el Tribunal Supremo ha zanjado definitivamente, al parecer, el sistema que ha montado la Diputación de Guipúzcoa, y que ha intentado mantener a toda costa a pesar de los reiterados reveses judiciales, para cobrar a los camiones que pasan por la N-1 y la A-15.

El Alto Tribunal ha notificado en un Auto de primeros de mayo, según informa Fenadismer, que no admite los recursos de casación interpuestos en su día por la Diputación Foral de Guipúzcoa y las Juntas Generales contra la sentencia del Ttribunal Superior de Justicia del País Vasco que declaró ilegal por dos veces la norma que establece el cobro del peaje.

En su decisión, el Supremo señala con dureza un defecto de forma en la presentación del recurso, por lo que, en su opinión, “carece de los requisitos mínimos exigibles para que proceda su admisión”, con el agravante además de que no cabe recurso alguno contra dicha decisión. lo que supone en la práctica la eliminación y supresión definitiva de los peajes en dicho territorio.

Aún así, la autoridad provincial guipuzcoana ha seguido cobrando estas tasas, alegando que la decisión judicial no era firme, por lo que sigue abierta la incógnita sobre lo que va a hacer la Diputación a partir de ahora, visto el empecinamiento con que defiende un sistema planteado con afán eminentemente recaudatorio con el que obtiene pingües beneficios.

El transporte espera que el pronunciamiento judicial lleve a la paralización inmediata del cobro de los peajes y que se abra la posibilidad de que los transportistas puedan recuperar todo lo recaudado durante sus tres años y medio de vigencia.