El Transporte Marítimo de Corta Distancia, TMCD, ha crecido un 7,1% en 2019 en España, con 269,5 millones de toneladas, incluyendo el cabotaje, graneles y tráficos con las islas. Del total alcanzado, un 81% corresponde al tráfico exterior y un 19% al de cabotaje.

El crecimiento ha sido superior al del año anterior, que se limitó al 1,3%, lo que se explica por el ascenso del 14% en el tráfico de graneles líquidos, según el avance del Observatorio Estadístico que publica cada año la Asociación Española de Promoción del Transporte Marítimo de Corta Distancia.

La demanda de TMCD internacional ro-ro se ha mantenido al alza, con un incremento del 7,9% hasta los 21,2 millones de toneladas. La gran diferencia existente entre fachadas continúa reduciéndose, pues en la fachada Atlántica ha sido del 13,3%, con 2,97 millones de toneladas, y en la Mediterránea, del 7%, con 18,23 millones.

En la fachada Atlántica, destaca muy significativamente el aumento del 133,6% en el tráfico con Bélgica, y aunque con tasas inferiores, Irlanda también ha experimentado un incremento notable. Por el contrario, con Finlandia, Francia y Reino Unido se han registrado descensos del 18,6%, 6,2% y 3,3% respectivamente.

En cuanto a la fachada Mediterránea convien destacar los tráficos con Marruecos e Italia, que han aumentado un 9,7% y un 6,5% respectivamente. En cambio, con Argelia y Túnez, tráficos menos importantes cuantitativamente, el tráfico se ha reducido un 25,3% y 12,7% en cada caso.

Por puertos, han crecido especialmente los tráficos de Almería con Marruecos, de Valencia con Italia, y de Santander con Bélgica. En resumen, en torno a 600.000 vehículos pesados han utilizado durante el año 2019 el buque para trasladarse desde puertos españoles a otros destinos.

TMCD Internacional ro-ro

Vehículos en régimen de mercancía

En lo que respecta al TMCD internacional de vehículos en régimen de mercancía, ha alcanzado los 3,47 millones de toneladas, equivalentes a 1,477 millones de vehículos, un 2,8% menos.

En este sentido, los embarques han aumentado un 1,4% gracias al crecimiento del 7,5% en la fachada Atlántica, pero los desembarques han caído un 8,7% debido al descenso en ambas fachadas. El tráfico total en la fachada Atlántica se ha mantenido relativamente estable, con un incremento del 1%, mientras el de la Mediterránea ha retrocedido un 4,1%.