El transporte marítimo de corta distancia acumula en España durante la primera mitad de 2021 un total de 64 millones de toneladas, un 0,3% más que en el mismo semestre de 2020, aunque también un 1,5% por debajo del registro del mismo tramo de 2019.

Según el análisis de SPC Spain, el impacto de la covid-19 ha sido de mayor calado en el tráfico de cabotaje, que presenta un retroceso anual de un 11%, que en el de exterior, con un ascenso de un 2,9% con relación a los seis primeros meses del año pasado.

Al mismo tiempo, el cabotaje internacional ro-ro ha sumado 5,97 millones de toneladas en el período, lo que implica un aumento del 5,6% anual.

Con más detalle, dentro de este ámbito, la fachada atlántica registró un mayor incremento, con un 11%, que la fachada Mediterránea, en la se registra una subida anual de un 4,8%.

En la fachada atlántica destacan los incrementos registrados en los tráficos con Francia y Béglica, mientras que, por contra, los enlaces con el Reino Unido retroceden por el ‘Brrexit’. En la fachada mediterránea crecen los flujos con Italia y Turquía, mientras siguen afectados los que llegan a Marruecos.

Todos los puertos han experimentado reducciones de su tráfico marítimo de carga rodada en corta distancia ro-ro, salvo en el de Santander, que mantiene sus cifras gracias a los flujos con Bélgica, Algeciras y Almería, que mantienen los flujos con Marruecos.

Por otro lado, el tráfico de corta distancia de vehículos en régimen de mercancía sigue sin levantar cabeza y registra un descenso del 7,1% con respecto al mismo semestre del pasado 2020.

En este ámbito, contrastan la caída registrada en la fachada mediterránea, de un 8,2%, con el crecimiento de la atlántica, de un 2,3%, Así mismo, los embarques caen un 2,4% y desembarques se contraen un 19,1%.