El tráfico mundial de GNL durante el pasado 2020 ha ascendido a 360 millones de toneladas, pese a la volatilidad causada por la pandemia.

El registro supone un crecimiento marginal frente a los 358 millones de toneladas registrados en 2019, aunque la tendencia refleja la resistencia y flexibilidad del mercado mundial de GNL, según el análisis de Shell.

Así mismo, los precios mundiales del GNL alcanzaron un mínimo histórico a principios de año, pero han acabado el ejercicio en su nivel máximo de los últimos seis años, ya que la demanda en partes de Asia se han ido recuperando y las compras en invierno también han crecido en un marco de escasez de oferta.

China e India han encabezado la recuperación de la demanda de GNL tras el estallido de la pandemia, de tal modo que China ha incrementado sus importaciones de GNL en un 11%, con un volumen anual de 67 millones de toneladas.

India, por su parte, también ha elevado las importaciones de GNL en un 11% en 2020, aprovechando su menor precio para complementar su producción nacional de gas.

De cara al futuro, Shell estima que la demanda global de GNL alcanzará los 700 millones de toneladas para 2040, con Asia impulsando casi el 75% de este crecimiento a medida que la producción nacional de gas disminuya y el GNL sustituya las fuentes de energía de mayor emisión.

Fuerte crecimiento en el transporte marítimo

En este sentido, el transporte marítimo de GNL está creciendo y se espera que el número de buques que utiliza este combustible se duplique, así como que los buques de abastecimiento de combustible de GNL a nivel mundial lleguen a 45 en 2023.

Sin embargo, a medida que crece la demanda, es posible que se rompa el equilibrio entre oferta y demanda a mediados de esta década actual con menos producción nueva en funcionamiento que la proyectada, toda vez que el año pasado se han anunciado solo tres millones de toneladas en nueva capacidad de producción de GNL, por debajo de los 60 millones de toneladas esperados.