España es la primera potencia europea productora hortofrutícola, destinada no solo al consumo nacional sino también al europeo y a otros continentes. Los datos de capacidad de carga publicados por el ministerio de Fomento sitúan la oferta de transporte de mercancías en niveles similares a los que se registraban al comienzo de 2004.

Para mantener su posición de liderazgo como país productor, es preciso contar con una oferta de transporte al mismo nivel, como lo demuestra el hecho de que España tenga las principales flotas de transporte frigorífico, para atender a los mercados europeos.

Seguimos teniendo mucho mercado internacional, con índices muy positivos tanto de comportamiento de mercado como de acceso al crédito para nuestro Sector. Aspectos esenciales para que la inversión en recursos materiales y humanos tengan su reflejo en una productividad y rentabilidad objeto de nuestro saber hacer.

Hasta aquí se constata una vez más el papel fundamental que le toca al transporte. A pesar del reconocimiento de las empresas del sector, es preciso afrontar las amenazas que se presentan.

Por eso, tanto los cargadores como el regulador deben tomar decisiones que salvaguarden un sector tan importante como es el del transporte.

Los cargadores, si no disponen de transporte efectivo propio, es porque hay una idiosincrasia difícil alrededor del mismo que no quieren acometer. De ahí que lo contraten vinculando a una serie de condiciones que muchas veces son perjudiciales para la empresa transportista.

Sin ello, los destinatarios finales no les conocerían. Por ello, deberían sentarse en una mesa de igual a igual, preocuparse por lo que necesitan y brindarse a colaborar hasta la entrega de las mercancías en destino. Todo ello generaría una atmósfera de confianza para ambas partes que garantizaría éxito para ambas en el el objetivo que las une.

El modelo social del sector y de nuestras empresas, con los 52 convenios colectivos que regulan las relaciones laborales del transporte es un agravio comparativo con los colegas europeos.

Y tanto o más responsable de la viabilidad del posicionamiento del transporte español es responsabilidad de la Administración. que es quien regula y ordena el mercado, y quien vigilan su cumplimiento para evitar la competencia desleal, un mal endémico que perjudica al propio sector.

Un agravio corporativo con nuestros competidores europeos es el modelo social del sector y de nuestras empresas, con los 52 convenios colectivos que regulan las relaciones laborales del transporte. El modelo de regulaciones laborales en España es inédito en Europa, por lo que se debe tender a que parte social y parte económica se pongan de acuerdo en unas reglas del juego por especialidades, con diferencias notables entre las mismas.

En el subsector frigorífico, Atfrie y UGT tomamos la decisión por convencimiento de aplicar el lema “a igual trabajo, igual salario”, y si se suma el otro sindicato mayoritario, logremos una actualización jurídica especializada desde un carácter extraestatutario a uno obligatorio para todos los que formamos parte del mismo.

Tampoco es correcta la imposición al conductor profesional de las labores de carga y descarga dentro de un contrato de transporte, cuando son tareas responsabilidad del origen y del destino. O el intercambio de palets, que impide transportar una tonelada más de mercancías, y supone un riesgo para la salud de los alimentos y del propio consumidor.

En el plano internacional, preocupa la quiebra de la libre circulación de mercancías en el tránsito por Francia. Por eso, es preciso el cumplimiento escrupuloso de las reglas del juego, tanto a nivel nacional y comunitario. La competencia desleal que existe de empresas extranjeras de transporte pesado de mercancías por carretera, con ofertas temerarias de transporte o el incumplimiento del cabotaje, son otros problemas a los que debe enfrentarse el transporte efectivo por carretera.

El sector español del transporte a temperatura dirigida realiza una aportación decisiva para que los productos que se producen en España, que se consumen en España y que se exportan desde España, sigan generando valor. Por todo ello, exigimos una vigilancia constante que se plasme en un mayor cuidado y protección del valor fundamental que representa el transporte español de mercancías por carretera.

Juan Manuel Sierra
Director General
Asociación Española de Empresarios de Transporte Bajo Temperatura Dirigida
juan-manuel-sierra-atfrie