La decisión unilateral de los responsables de la planta de ArcelorMittal en Asturias para reducir los precios de los servicios de transporte en un 5% ha provocado un rechazo unánime en el sector de la región.

Las asociaciones empresariales asturianas Asetra y Cesintra han remitido a finales de agosto una carta a la multinacional en la que le alertan de los efectos negativos de esta medida y en la que se ponen a su disposición para encontrar un consenso, antes de que las empresas de transporte que actualmente prestan servicio en estas instalaciones paren su actividad el próximo 1 de octubre.

Según las dos patronales, «la reducción de los actuales precios en cada uno de los contratos concertados con los actuales proveedores de transporte de mercancías por carretera tendrían consecuencias totalmente nefastas para nuestras empresas y autónomos en particular, así como para el conjunto del sector en general».

Ambas entidades se muestran «preocupadas por la que atraviesa actualmente el mercado del acero y las consecuencias que tiene para el conjunto de la siderurgia europea», aunque, al mismo tiempo, también hacen una referencia expresa a las deficiencias que los transportistas denuncian continuamente por los tiempos de espera y las condiciones de trabajo en los procesos de carga y descarga, sin que hayan detectado ninguna mejora en la planta asturiana de la multinacional.