Los tímidos avances de los últimos días y el reconocimiento interno de que es imposible cumplir un decálogo de reinvidicaciones tan ambicioso han servido para que el Comité Nacional del Transporte haya decidido por unanimidad desconvocar el paro patronal convocado para la próxima semana.

El Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana ha remitido antes de la reunión del pleno del Comité un borrador de documento con una serie de compromisos que han servido para desbloquear una situación a la que ninguna empresa de transporte del país querría enfrentarse, sobre todo en circunstancias tan difíciles como las actuales.

Esta propuesta, pendiente en el momento en que se ha elaborado esta información de su oficialización definitiva con la firma del ministro Ábalos, implica que los representantes empresariales y el Ministerio intensificarán sus contactos para analizar las medidas propuestas en reuniones quincenales.

Estos encuentros servirán para debatir reivindicaciones concretas como medidas contra la morosidad en el pago de los servicios de transporte o una regulación más ajustada de las labores de carga y descarga, por ejemplo.

Un nuevo enfoque para la carga y descarga

Precisamente en este punto, parece que en el Comité ha calado el convencimiento de que es imposible prohibir la realización de estas tareas por los conductores de manera general, con lo que se abren ahora vías para negociar cómo se articulan estos servicios, tanto en condiciones de trabajo, como de pago.

Para ello, los representantes de los transportistas han sido emplazados a un próximo encuentro en una mesa tripartita con los cargadores y los representantes de la Administración, la misma para la que la secretaria Rallo había pedido atravimiento tanto a transportistas, como a cargadores.

De igual manera, también ha suscitado gran interés en el sector la propuesta ministerial de impulsar la sostenibilidad del sector con un plan que se extenderá entre 2021 y 2023, y que tanto la Administración como las asociaciones empresariales ven como una posibilidad para resetear un sector muy castigado por la crisis, casi colapsado, y que con el impulso de los poderes públicos puede avanzar con garantías por la senda de la transformación energética y la digitalización.

Por otra parte, en el encuentro también se ha conocido el compromiso del Ministerio de Hacienda para devolver a las empresas del sector 200 millones recaudados por el céntimo sanitario, una cantidad que no es la que se esperaba, pero, de cualquier modo, también parece anunciar un cierto cambio de criterio.

Así mismo, el propio Ministerio de Hacienda también se habría comprometido a estudiar cambios en la devolución del gasóleo profesional, que hasta ahora se hacen trimestralmente, algo que causa fuertes tensiones de tesorería en las empresas.

Además, en el encuentro también se ha perfilado la posibilidad de mantener otro año más el régimen de módulos en el transporte, a la espera de un régimen de transición que evite estragos en un colectivo muy vulnerable, así como las ayudas al abandono y a la formación en el sector en los próximos Presupuestos Generales del Estado.

En definitiva, en el Comité Nacional ha calado la idea de que este acuerdo supone un balón de oxígeno para un sector esencial, un documento en el que poner gran parte de la esperanza de transformación que alberga.

Sin embargo, el sector también ha decidido estar vigilante, esperar a septiembre para ver cómo echan a andar los contactos y reaccionar en consecuencia, sobre la base de que ahora se abre una nueva negociación en la que, como es habitual, no siempre se va a conseguir todo aquello que se pide.