Pasan los meses y el transporte de carbón gallego languidece en una lenta agonía sin encontrar una solución para diversos cierres industriales que parecen irreversibles.

En este marco de fuerte incertidumbre, los transportistas siguen esperando las ayudas públicas prometidas por la Xunta para los transportistas del carbón afectados por la situación derivada de cierre de Endesa As Pontes.

Como estima Fegatramer, «estas ayudas son vitales para la superviviencia de las 140 empresas de transporte afectadas por la situación de Endesa en el concello de As Pontes, y lo que es más importante de sus familias, que llevan diez meses sin apenas recibir ingresos, a la espera de una salida para situación de la eléctica».

En el transfondo de esta cruda situación se encuentra el alto coste de la energía que dificulta la viabilidad de las industrias instaladas en la región, por lo que la asociación de transportistas gallega pide un estatuto específico para industrias electrointensivas.

De igual manera, la patronal gallega estima que «también habrá que defender a aquellas empresas gallegas que puedan verse amenazadas por las nueva normativa de costas, como las conserveras, peleando por la adaptación de la normativa a las peculiaridades de nuestra comunidad autónoma, como ya se hace en otros casos, evitando así los agravios comparativos, porque estamos hablando de muchos miles de puestos de trabajo en Galicia, entre ellos varios cientos de transportistas«.