El transporte internacional de mercancías por carretera europeo quiere contar con el marco normativo que supone el Paquete de Movilidad cuanto antes.

De esta manera reaccionan a la creciente oposición que realizan los representantes políticos y empresariales de diversos países del este del Viejo Continente al alimón para intentar modificar los términos del acuerdo que aún está pendiente de su aprobación final por el Parlamento Europeo este verano.

Así pues, Astic y CETM han suscrito, junto con otras catorce asociaciones de Francia, Alemania, Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia, República Checa, Eslovaquia, Países Bajos y Portugal, una solicitud urgente al Parlamento Europeo para la finalización del proceso legislativo de la primera parte del Paquete de Movilidad, tras tres intensos años de negociaciones.

Estas entidades consideran que “ahora es esencial que también los eurodiputados pongan fin a un mercado europeo atomizado de transporte por carretera, con numerosos enfoques diferentes por parte de los Estados miembros”.

Los firmantes estiman que este proceso garantizará un marco europeo “armonizado”, con “un terreno de juego más nivelado y una competencia más justa entre las empresas de transporte por carretera”.

A juicio de estas instituciones, el sector se enfrente a grandes retos como la innovación, la digitalización, la energía y el transporte sostenible, al que se suma ahora la crisis sanitaria por el coronavirus, por lo que se hace imprescindible «garantizar claridad y normas armonizadas para el sector del transporte por carretera en Europa”.