Furgonetas de distribución urbana en la Puerta del Sol.

El proyecto del Ayuntamiento parece no haber tenido en cuenta la opinión del Comité, que envió un documento con alegaciones.

El Comité Madrileño de Transporte por Carretera, CMTC, ha mostrado su preocupación por el texto final de la Ordenanza de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, que considera «una ilusión insostenible«.

Así, denuncian que el proyecto municipal trata de planificar una ciudad ideal del futuro a pesar de chocar «con la cruda realidad» e insisten en que los servicios de transporte «no circulan por la ciudad para contaminar, estorbar u ocupar espacios«, sino que tienen una naturaleza de servicio público.

Cualquier regulación que les afecte debe partir de su «derecho de acceso a las distintas áreas» para que puedan cumplir con su cometido, generalmente el de atender las demandas de servicios de transporte de personas, de distribución y de abastecimiento.

Desde el CTMC, explican que establecer medidas restrictivas del tráfico «no surte efecto» si a la vez no se impulsa una mejora de las infraestructuras y se potencia un transporte sostenible. Por ello, reclaman «objetivos realistas y asumibles por todos los agentes implicados«, teniendo en cuenta que a diario entran en Madrid más de un millón de vehículos.

Sin embargo, el proyecto del Ayuntamiento parece no haber tenido en cuenta la opinión del Comité, que envió un documento con alegaciones de las que solamente se han tenido en cuenta el 10%. Esto demuestra para los transportistas madrileños que se les considera «un sector amenaza«, al que no se incluye en la configuración de grandes ciudades.

Desaparición de empresas y problemas de abastecimiento

Además de aludir a la falta de «voluntad negociadora» por parte del consistorio, alertan del peligro de que desaparezcan muchas empresas, dado que se les obligaría a renovar el 90% de su flota, con el consiguiente gasto aproximado de 1.300 millones de euros.

También advierten sobre los problemas de abastecimiento que puede sufrir la ciudad, a lo que se suma la influencia que tendrá esta decisión en el turismo. Los transportistas, que recuerdan que no son ellos quienes diseñan sus vehículos y que no se les puede exigir algo en lo que los fabricantes aún están trabajando, denuncian que se está expulsando al transporte de la zona central.

Ante esta situación, se reunirán urgentemente con los representantes de los diferentes grupos políticos del Ayuntamiento para que las propuestas del sector puedan incluirse como enmiendas al proyecto normativo de movilidad.