El transporte madrileño ha recibido de uñas la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, que no ha contado con el sector para regular asuntos que le afectan directamente.

En este sentido, CETM-Madrid señala que no se ha tenido en cuenta varias propuestas que había presentado la patronal «para lograr que la actividad de transporte de mercancías fuera más eficiente y sostenible».

En concreto, la organización empresarial demandaba una flexibilización de dos años en el calendario de renovación de flotas y una ampliación de horarios para los vehículos industriales, así como que se tuviera en cuenta la especialidad del sector de las mudanzas.

Así pues, la insittución dice haber «encajado con sorpresa y frustración una Ordenanza que no tiene en cuenta a este sector económico que ha sido considerado como esencial y que en los momentos más duros de la pandemia ha estado al pie del cañón«, al tiempo que señala que «el transporte de mercancías ha sido el gran abandonado en esta nueva Ordenanza».

CETM-Madrid estima que se tendrán que afrontar inversiones para la renovación de flotas por valor de más de 900 millones de euros en los próximos tres años para adaptarse a la normativa en un incierto escenario económico marcado por la pandemia, sin que, como señala la organización, «hasta la fecha se hayan aprobados las ayudas que tenía previstas el Ayuntamiento, que ya acumulan más de dos años de retraso».

Así mismo, la patronal también señala la, a su juicio, “muy preocupante” situación de las empresas de mudanzas, toda vez, explica, que «sus vehículos apenas hacen kilómetros porque el 90% de la jornada se encuentra parados».

CETM-Madrid dice confiar en que «se pueda retomar el diálogo con el Ayuntamiento de Madrid para lograr implementar mejoras y avances que logren la viabilidad de un sector esencial como el transporte de mercancías por carretera».