Las cifras de actividad del transporte de mercancías por carretera indican que el sector vive un buen momento que, sin embargo, las empresas del sector parecen no disfrutar.

Pese al incremento de volúmenes, los empresarios se quejan de que los precios no crecen mientras que los costes se disparan en una espiral que sirve para contraer los márgenes en un segmento de actividad hipercompetitivo.

Junto con esta situación, además, el sector ve cómo poco a poco se van forzando los desvíos del tráfico de vehículos pesados a las autopistas de peaje, lo que supone nuevos costes, mientras que, por otro lado, la escasez cada vez más acuciante de conductores no tardará mucho en presionar los costes laborales al alza, precisamente en momentos en que la nueva normativa sobre la estiba de mercancías carga a estos profesionales con más obligaciones de las que, a su juicio, les corresponden.

En esta coyuntura, cada vez son más las voces que piden algo así como dar un manotazo en la mesa, unir fuerzas y plantear movilizaciones de cara al próximo otoño.

Sin embargo, esta línea de pensamiento, que parecía tan clara hace un par de semanas, ha caído deshecha como un plato de porcelana en el asfalto.

Por un lado, el fracaso de la movilización contra los peajes guipuzcoanos del pasado mes de enero ha hecho que se abran muchas incógnitas.

Por otro, además, el reciente cambio de Gobierno ha provocado que las prioridades políticas se centren ahora en sacar adelante unos Presupuestos Generales del Estado, mientras que el resto de reivindicaciones sectoriales pasan a estar en algo parecido a una cuarentena, a la espera de que el nuevo titular de Fomento aterrice y trace las líneas de su política al frente del departamento.

Así las cosas, no es de extrañar que Carmelo Gómez, presidente de Conetrans y del Comité Nacional de Transporte, se manifieste contrario a un paro empresarial, como ha constatado el reciente SIL, «aunque el sector esté caliente», y abogue por abrir negociaciones desde la franqueza y con ánimo de establecer relaciones de verdadera colaboración con los clientes.