Los momentos de crisis piden una coordinación entre Administraciones que, sin embargo, no parece producirse en la actual pandemia.

En las últimas semanas, diversas regiones han establecido el cierre de los establecimientos de hostelería y restauración para contener el avance de la enfermedad, en una medida indiscriminada que también afecta a los locales a pie de carretera.

Son los casos, por ejemplo, de Cataluña, Murcia, Navarra, Asturias, Castilla-León, Galicia, Cantabria o La Rioja, a las que en próximas semanas podrían sumarse otros territorios.

Así las cosas, el transporte revive una situación similar a la del primer estado de alarma y que obligó a que el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana tuviera que autorizar la apertura de una relación amplia de establecimientos de hostelería y restauración que pudieran prestar servicio a los transportistas en ruta así como otros profesionales de actividades esenciales que también se vieron afectados.

A la vista de esta realidad, Fenadismer solicita al Ejecutivo que, «en base a las competencias reconocidas al Gobierno central en el nuevo Decreto de alarma, se proceda a la autorización de apertura de los establecimientos de restauración situados en las principales carreteras para atender las necesidades de los transportistas españoles».

La organización empresarial estima que para articular este procedimiento podría seguirse el modelo francés, país en el que se ha autorizado a partir de este sábado la apertura de 250 restaurantes situados en las principales carreteras francesas para dar servicio a los transportistas.