Enero está siendo un mes terrible desde el punto de vista del impacto de la pandemia en la sociedad española.

Sin embargo, la crudeza de la situación ( y la tozudez de los responsables políticos) no lleva a las Administraciones a ponerse de acuerdo para establecer un marco claro y uniforme en múltiples aspectos con dolorosas repercusiones económicas que permita una lucha eficaz contra esta pandemia, precisamente cuando más se necesita.

Pese a que, ante las nuevas restricciones que se están estableciendo en cada región para contener el avance del patógeno, la gran mayoría de autonomías permiten la apertura de los establecimientos de restauración que se encuentran en carreteras y áreas de servicio, los transportistas aún se encuentran con regiones en las que no se ha establecido ninguna excepción para este tipo de establecimientos.

Son los casos, como reporta CETM, de Murcia, y de otras en las que solo se permite el servicio para llevar, como ocurre en Galicia.

En este contexto irregular y confuso, la patronal del transporte considera «inadmisible que se permitan este tipo de acciones y que, una vez más, las Comunidades Autónomas dejen a los profesionales del transporte sin lugares en los que puedan comer caliente o acudir a los aseos«.

Por ese motivo, la organización empresarial pide que «las comunidades autónomas que aún no han facilitado estos servicios al sector rectifiquen y permitan la apertura del interior de estos establecimientos y garanticen el bienestar de los profesionales del transporte de mercancías y otros trabajadores esenciales».

Al tiempo, CETM también reclama del Gobierno Central «un criterio común, obligando a las comunidades autónomas a abrir los restaurantes de carretera y áreas de servicio siempre, con independencia de las restricciones que se establezcan, puesto que es indispensable que no dejen desamparados a los trabajadores esenciales».