La Organización Empresarial de Logística y Transporte de España, UNO, ha abordado en su Asamblea General los desafíos que tiene por delante el sector a medio y largo plazo.

Para ello, ha contado con la intervención del presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, CEOE, Antonio Garamendi, que ha trasladado a las empresas del sector su reconocimiento público por la labor y el esfuerzo realizado durante la pandemia.

También se ha referido a algunos de los retos que tienen por delante la logística y el transporte, que será clave en el desarrollo del país, como la transición ecológica y la digitalización.

Antes de concluir, ha abogado por la igualdad de oportunidades en el sector, señalando que “no se admitirá bajo ningún concepto que se ataque directamente al marco de competencia leal”.

Reforma intervencionista, radical e ideologizada

En esta línea, el presidente de UNO, Francisco Aranda, ha señalado que la propuesta de modernización de las relaciones laborales del Ministerio de Trabajo “es intervencionista, radical y está ideologizada”.

Con ella, afirma, se pretende reducir el exceso de temporalidad, eliminando al mismo tiempo la temporalidad sana, lo que generará «más miedo a contratar». En su opinión, las empresas necesitan flexibilidad para poder ser eficientes y adaptarse al cambio de hábitos del consumidor.

Igualmente, ha defendido el modelo de la mochila austriaca porque favorece la movilidad laboral y la adaptación de las plantillas en función de la productividad y no de los costes de despido.

La Asamblea ha sido clausurada por la secretaria general de Transportes y Movilidad, María José Rallo, que ha recordado los avances realizados para acompañar al sector a través de la Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada, la Ley de Movilidad Sostenible y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.