La última reunión del presidente del Comité Nacional del Transporte con altos representantes del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana no parece haber servido para encauzar el rumbo de colisión existente entre el sector y el Departamento.

Los transportistas ya no se creen los comunicados oficiales del Ministerio, al ver que se les oculta información, mientras se barajan alternativas para algunos proyectos que le afectan directamente con instituciones de otros sectores económicos, y ya empiezan a hablar abiertamente de movilizaciones.

En este sentido, Fegatramer ya ha anunciado que «celebrará reuniones territoriales en los próximos días para determinar las medidas y, en su caso, el calendario de movilizaciones para exigir del Gobierno que cumpla con los compromisos adquiridos en julio de 2.020 con el Comité Nacional de Transporte de Mercancías».

En particular, la patronal gallega señala aspectos como la homogenización de la fiscalidad en el sector del transporte y la prohibición de que los conductores de vehículos pesados de transporte de mercancías por carretera intervengan en las operaciones de carga y descarga de los camiones.

Así mismo, también se quiere modificar las condiciones de acceso a la profesión de transportista, no incrementar la carga fiscal del sector de transporte de mercancías y reducir los tiempos de espera máximos en las operaciones de carga y descarga.

Además de la federación gallega, también hay debate sobre posibles movilizaciones en diferentes redes sociales que dan cuenta del runrún existente entre los profesionales del transporte

Algo se mueve en el sector, aunque conseguir una posición unánime y de bloque en un sector tan heterogéneo y disperso como el transporte de mercancías por carretera será una labor ardua, cuando no imposible.