Las 44 toneladas van y vienen de un lado a otro de la red que divide la pista en dos, como una pelota de tenis golpeada por las raquetas de los jugadores, pese a que Wimbledon ya haya terminado y aún quede un mes para que Rafael Nadal arranque su defensa del título del US Open que ganó el año pasado.

Según CETM, las «buenas intenciones» de la Oficina Española de Cambio Climático, en su intento de aumentar hasta las 44 toneladas la MMA para el transporte de mercancías por carretera, amparándose en la reducción de emisiones, «choca frontalmente con la realidad».

Responde así la Confederación de Empresarios de Transporte de Mercancías a un comunicado emitido esta misma semana por Aeutransmer en el que el llamado G-27 anunciaba una agenda de trabajo, a partir del próximo mes de septiembre, enfocada “a plantear soluciones que den respuesta, tanto a la creciente demanda medioambiental y social, como a las necesidades de la estructura económica española“, en relación con los vehículos de 44 toneladas.

CETM, por su parte, puntualiza que la introducción de las 44 toneladas está vinculada a un acuerdo que mejore las condiciones de trabajo de los conductores y atienda demandas históricas del sector, como la eliminación de los tiempos de espera en la carga y descarga, la revisión del precio del transporte en función del coste del combustible, la reducción de los plazos de pago y la desaparición de las subastas a la baja.

En este sentido, la asociación afirma que «por toda respuesta a unas medidas que creíamos encaminadas a implementar mejoras para el conjunto del sector, solo hemos obtenido una negativa frontal que demuestra que su único objetivo era ampliar la capacidad de carga de los vehículos para incrementar la rentabilidad de sus negocios, sin contrapartida alguna para el sector del transporte».

Por este motivo, la CETM entiende que esta es «una maniobra más de la industria y los cargadores para presionar a los poderes públicos«.