innovacion cadena de suministro logistica transporte

Para Logistop, resulta fundamental promover proyectos de innovación y de automatización.

En primer lugar, quiero agradecer desde esta tribuna a Luis Rafecas su largo periodo de 12 años al frente de la plataforma tecnológica Logistop. Con su labor, la plataforma ha podido subsistir contra viento y marea a lo largo de los años convirtiéndose en el referente publico/privado de la innovación logística en España, y ha sabido construir un nexo con las plataformas europeas que ahora mismo me parecen cruciales para el fomento de la innovación en el continente. ¡Gracias Luis! Espero que tu jubilación sea tan enriquecedora como lo ha sido  tu vida profesional.

Así que … ¡Al tajo!

Cuando en 2011 falleció la premio Nobel de la paz Wangari Maathai dejó 47 millones de árboles plantados a través de su vida singular y ajetreada como activista ecologista, en favor de la democracia, los derechos humanos, las mujeres y la regeneración del planeta.

Wangari Maathai explicó en 2006 a través de un cuento su concepto de compromiso. «Seré un colibrí«. En él, los feroces animales; elefantes, rinocerontes, leones, jirafas… miraban espantados el fuego que devoraba su bosque y a la vez, miraban atónitos cómo el colibrí iba y venía a toda velocidad desde el lago y vuelta llevando una gotita de agua en su pico hacia el fuego. Cuando los animales le preguntaron… «¿Pero qué haces?¿No ves que una gotita no hace nada y estás poniendo en peligro tu vida?” El colibrí contestó…. «¡Estoy haciendo todo lo mejor que puedo!«. Esa bofetada del ejemplo hizo reaccionar a los animales y entre todos pudieron apagar el fuego.

Otra mujer, recientemente, nos ha dado otro ejemplo de ser un colibrí. En este caso la joven noruega Greta Thunberg. Greta puso en pie a medio mundo occidental durante unos días con su huelga por el Medio Ambiente el 15 de marzo, y sacudió una bofetada a las instituciones que se han puesto a tiro reprochándoles que no estamos haciendo nada para evitar el desastre ecológico que se avecina en el futuro, y que ella y el resto de los jóvenes van a vivir en unas décadas.

Cualquier innovación que se impulse tiene que estar enmarcada dentro del mundo competitivo actual

El mundo está superpoblado. Estamos cerca del «No va más«. El cambio climático está sobreviniéndonos. Mis fuertes preocupaciones medioambientales han sido una razón fundamental para aceptar este nuevo reto de liderar la plataforma tecnológica de innovación logística Logistop.

Soy partidario de un ecologismo racional, que haga convivir el cuidado del planeta con el desarrollo y para ello, soy partidario de posturas pragmáticas que me llevan a considerar una serie de prioridades desde el reconocimiento de mi entorno social y económico.

Una primera prioridad para mi mandato como presidente de Logistop va a ser por tanto la descarbonización de la cadena de suministro. Un país como el nuestro, con elevadísima dependencia energética y extraordinaria riqueza de energías renovables tiene una situación de fragilidad energética solo atribuible al conjunto de incompetencia, luchas de poderes de las administraciones y políticos, intereses personales y de defensa del status quo de las empresas.

Esto ha imposibilitado una visión a largo plazo para ser un verdadero ejemplo de país con una eficiente y saludable base energética. Así que la primera prioridad de mi mandato será promover proyectos de innovación que aceleren la descarbonización de los medios de transporte.

Cualquier innovación que se impulse tiene que estar enmarcada dentro del mundo competitivo actual. Hoy por hoy, el poder de los gobiernos en el comercio es relativo. La competitividad se establece por grandes bloques regionales y parece que Europa en su conjunto y España específicamente, vienen perdiendo competitividad y por ende, capacidad de atracción de inversiones.

Se están perdiendo de oportunidades de despliegue productos, y por lo tanto sufren una limitación a la hora de la atracción de talentos. Todo ello frente a países que están creciendo más que nosotros y haciendo más escasas las oportunidades profesionales a nuestras generaciones futuras.

¿Por qué no crear una unidad estándar de entregas a domicilio?

Por ello, además de la descarbonización, vamos a enfocarnos en una serie de medidas que nuestra cadena de suministro necesita:

Modularización intermedia: Existen dos unidades de acarreo y transporte que históricamente han conseguido ser un estándar en la industria; el contenedor y el palet. Estas dos unidades están sirviendo como estándar para dimensionar medios de transporte y sistemas de almacenaje. Podríamos también considerar casi el contenedor aéreo ULD como un estándar suficientemente logrado y afianzado. La normalización de este tipo de unidades logra que el flujo de productos sea más eficiente y por lo tanto emitir menos CO2 a la atmósfera por tonelada transportada.

Existen, sin embargo, otros campos de estandarización que mejorarían sustancialmente la eficiencia. Para cargar un camión con palets son necesarios treinta y tres movimientos de carretilla. ¡Y treinta y tres movimientos de carretillas para descargarlos! Existe la posibilidad de estándares intermedios que minimicen este número de cargas. Por otro lado, otro ámbito de estandarización son las entregas urbanas.

A nadie le extraña que todos los cubos de basura sean iguales; a fin de cuentas es un servicio público. ¿Por qué no crear una unidad estándar de entregas a domicilio? Esto tiene alguna complejidad más porque hoy por hoy las entregas urbanas no son consideradas un servicio público… ¡Pero al tiempo!

Tecnologia y automatizacion: Inmersos como estamos en una cuarta revolución tecnológica, no podemos sino subrayar que la aplicación de las nuevas tecnologías y la automatización de los procesos debe continuar siendo uno de los ejes principales de la innovación.

Existen casos genuinamente españoles de automatización logística exitosos a escala ya internacional. Ingenio, tecnología, iniciativa y hacer las cosas bien cuando estamos apretados son cualidades diferenciales del español que debemos explotar sin complejos. Porque estamos apretados, la competencia es dura y el campo de actuación en la logística enorme. Si lo hacemos bien en los próximos 15 años veremos transformar radicalmente el sector de la logística.

Nuestras características geográficas y la oportunidad de aglutinar todas las posibilidades logísticas deberían darnos una ventaja competitiva 

Multimodalidad: Otra de las grandes oportunidades específicas de liderar el mundo es la coordinación efectiva en la multimodalidad. El hecho de ser una península casi cerrada por los Pirineos, hace que nuestro país haya desarrollado infraestructuras para múltiples medios de transporte: barcos, aviones, trenes, camiones… Todos los medios de transporte se dan de forma intensiva en nuestro territorio.

Sin embargo, y a pesar de que hemos lanzado al aire proclamas de intermodalidad durante años, realmente no hemos conseguido un flujo eficiente de barco a container, a tren, a carretera, a avión… Nuestras características geográficas y la oportunidad de aglutinar todas las posibilidades logísticas deberían darnos una ventaja competitiva en la gestión de la combinación de los elementos de logística y transporte. Debemos encontrar los caminos para aprovecharlo.

Desarrollo urbano: Todo va a comenzar en las ciudades. La congestión, el gregarismo, la gentrificación, la concentración de recursos, la creación, el crecimiento… Durante los últimos años, las ciudades están cogiendo un protagonismo en la defensa de su entorno que no se había visto jamás. De repente se han empezado a dar cuenta que la masificación sin orden ni preparación genera unos costes ocultos a los que están empezando a poner coto.

Al margen de significaciones políticas, París, Madrid, Londres, Barcelona, Berlín, Roma y un sinfín de ciudades europeas están asumiendo unas medidas impensables hace solo unos años. Y el cambio es irreversible, porque el cóctel del crecimiento de las ciudades con la amalgama de tensiones está haciendo emerger una conciencia que llevará a nuevos métodos de gestión a los que desde Logistop podremos inspirar.

La necesaria transformación que debemos asumir para convertirnos en trabajadores más tecnológicos va a exigirnos un esfuerzo ímprobo en formación y adaptación

Y toda esta transformación no va a ser a coste cero. El número de puestos de trabajo de nuestro sector se va a reducir entorno a un 40% en los próximos 10 años. La necesaria transformación que debemos asumir para convertirnos en trabajadores más tecnológicos va a exigirnos un esfuerzo ímprobo en formación y adaptación.

Soy pesimista a la hora de pensar que el número de nuevos puestos de trabajo tecnológicos vayan a compensar la inevitable reducción de puestos de trabajos manuales. Y esa expulsión de puestos de trabajo puede incluso llegar a necesitar una reconversión del sector.

Por ello, es necesaria la colaboración público/privada e ir acelerando otros sectores que puedan absorber los excedentes de la transformación. Las consecuencias de esta transformación excede el ámbito de actuación de Logistop, pero no debemos cerrar los ojos y pensar que no va a existir.

Y la colaboración debe darse desde la voluntad de crear un país competitivo. Por ello creo importante tener en torno a Logistop una masa crítica suficiente para ser un centro tractor del sector. Va a requerir cierta generosidad por parte de las empresas del sector, ingenio para definir los nuevos pasos y audacia para darlos. Justo lo que el colibrí hizo con los animales del bosque.

Agradezco a Cadena de Suministro el espacio que me ha cedido temporalmente, y en las próximas semanas explicaré un poco más en detalle las líneas de trabajo que he enunciado en este primer artículo. Mientras tanto, desde Logistop estamos abiertos a sugerencias y a seguir sumando adeptos para mejorar nuestro país. ¡Sea colibrí! Únase a Logistop.

Pablo Gómez
Presidente de Logistop y director general de FM Logistic Iberia

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