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El Adriano Knutsen tiene 300 metros de eslora y 48 metros de manga.

Tras comprar en 2014 dos millones de metros cúbicos de GNL del proyecto de Cheniere Energy, en el puerto de Corpus Christi, en Texas, Endesa, que hasta ahora había optado por contratar el GNL con entrega en destino, se ha embarcado por primera vez en el sector marítimo de GNL con la contratación a plazo con Knutsen de barcos metaneros de nueva construcción.

De esta forma, Endesa consigue cubrir parte de su suministro de gas para los próximos 20 años con opciones mucho más flexibles y competitivas, a través de un contrato de fletamento entre Endesa y Knutsen cerrado para un período de siete años, por un importe de unos 25 millones de dólares anuales, unos 22,2 millones de euros al cambio.

Así, a principios de 2018, comenzó la construcción del primer metanero, el Adriano Knutsen, para el transporte de GNL, que tendrá una capacidad de 180.000 m³, estará terminado en julio y cuya construcción ha costado unos 185 millones de dólares, unos 164,4 millones de euros, con el fin de que realice doce viajes en el Atlántico o seis al Pacífico.

El metanero, que será de bandera española, tiene una eslora de 300 metros, 48 metros de manga y 26,4 metros de puntal. El sistema de relicuefacción total a bordo permite reducir los consumos de gas del metanero y elegir el combustible para su propulsión, que podrá ser 100% gas natural o fuel-oil bajo en azufre.

La primera travesía del Adriano Knutsen será probablemente hacia Estados Unidos, donde realizará su primer cargamento.

Para el transporte de gas dentro del grupo Enel, al Adriano Knutsen le seguirán nuevas construcciones,  ya que se acaba de iniciar la construcción de un barco gemelo, el Traiano Knutsen, que será fletado por Enel y cuya construcción finalizará a mediados de 2020.