Al igual que en España, la crisis sanitaria en China también ha supuesto un cierre masivo con el fin de evitar el avance la pandemia de coronavirus, aunque en una etapa más temprana.

En consecuencia, el gigante asiático lleva varias semanas de ventaja que permiten observar cómo se ha reaccionado allí para extraer aprendizajes que podrían aplicarse en el mercado español.

Así pues, el retail chino viene experimentando desde hace largo tiempo con medidas de integración omnicanal que, con las medidas de confinamiento de la población, han encontrado un campo abonado para seguir proliferando.

En este sentido, Intime, cadena de prendas de vestir perteneciente a Alibaba desde 2017, que se vio obligada a cerrar los 65 establecimientos que tiene en China ha ido recuperando progresivamente su actividad y sus ventas gracias al impulso coordinado de acciones on-line y off-line.

La compañía ha ido combinando acciones on-line, incluyendo servicios de retransmisión en directo con distintas acciones con las que ha conseguido que un 90% de los pedidos recibidos mientras se producían estos eventos provenían de nuevos compradores.

De igual manera, a través de Cainiao, la red logística de Alibaba, Intime ha potenciado sus servicios de entrega domiciliaria para pedidos en un radio de diez kilómetros desde cualquiera de sus centros en China.

Toda esta operativa combinada se ha complementado con toda una amplia serie de descuentos tanto en el canal físico como en el de comercio electrónico, con lo que la compañía intenta impulsar la confianza y la fidelidad de los compradores.