33 millones de uros para financiar 14 infraestructuras

Europa denuncia que no se han aplicado criterios de sostenibilidad en el transporte hasta 2016.

El transporte español se sitúa en la posición número 13 de un total de 28 en la clasificación de este año elaborada por la Comisión Europea a partir de 30 indicadores, como el grado de liberalización del sector, las inversiones y la calidad de las infraestructuras, la cuota de energía renovables o la seguridad.

España, que figura un puesto por encima del alcanzado en 2015, ha obtenido una de las cinco notas más altas en seis de los indicadores, pero en otros cinco, figura como uno de los peor clasificados.

En concreto, es uno de los cinco mejores en seguridad vial y nivel de infraestructuras, pero también cuenta con la peor valoración en lo que respecta al sector aéreo y obtiene una baja tasa en el capítulo de las energías renovables.

Además, el nivel de satisfacción de los consumidores es ligeramente inferior a la media de la UE en el transporte ferroviario, aunque con una tendencia positiva. En lo que respecta al transporte aéreo, el país registra la peor calificación de todo el bloque comunitario.

Asimismo, Bruselas apunta que el porcentaje de mujeres empleadas en el sector del transporte, que ha pasado del 18% en 2014 al 19% en 2015, sigue estando por debajo de la media europea, que se sitúa en el 22%. Por otro lado, la puntualidad de los envíos en España es superior a la media de la UE.

Puesta en marcha de la red TEN-T

En cualquier caso, la Comisión Europea afirma que el país está muy avanzado en lo referido a la puesta en marcha de la red TEN-T e indica que la tasa de finalización de la red ferroviaria de alta velocidad es inferior a la media comunitaria, puesto que su intención es ampliar una red que ya está desarrollada.

Por lo que se refiere al grado de liberalización, señalan que aunque Renfe sigue gestionando el transporte de viajeros por ferrocarril, la competencia está aumentando en el ámbito del transporte de mercancías por ferrocarril.

Por último, recuerdan que la cuota de energía procedente de fuentes renovables en el sector del transporte fue la segunda más baja de toda la UE en 2014, alcanzando un 0,5% frente a una media de 5,9%, y que no se han comenzado a aplicar los criterios de sostenibilidad hasta enero de 2016.

En este sentido, el número de vehículos nuevos que utilizan combustibles alternativos ha registrado un crecimiento meramente marginal durante los últimos años.