Viaducto La Pena en la línea Pau-Canfranc-Zaragoza

El análisis de la infraestructura ferroviaria entre Pau y Zaragoza también tendrá en cuenta sus conexiones con otras infraestructuras logísticas.

Un paso central en los Pirineos con buenas infraestructuras es un anhelo para gran cantidad de empresas de transporte y logística, así como para Aragón y otras comunidades autónomas que lo consideran un balón de oxígeno para sus conexiones con el resto de Europa.

Ahora parece que las instituciones regionales y nacionales a ambos lados de la cordillera pirenaica están convencidas de la importancia de esta actuación y se muestran dispuestas a colaborar, como demuestran los estudios para la rehabilitación de la sección ferroviaria transfronteriza Pau-Zaragoza que se han presentado la semana pasada para contar con financiación de la Unión Europea.

Este proyecto tiene un coste de 14,7 millones de euros hasta 2020, del que se recibirá una financiación del 50%, y consiste en un conjunto de estudios para la rehabilitación y mejora de la infraestructura ferroviaria entre la localidad francesa de Pau y Zaragoza a través de Canfranc con el fin de permitir su reapertura para el tránsito internacional de pasajeros y de mercancías.

Este proyecto global supondrá la puesta en funcionamiento de un tercer paso ferroviario transfronterizo a través de los Pirineos que ofrecerá una ruta alternativa a los pasos fronterizos costeros y contribuirá al trasvase modal de la carretera al ferrocarril, con un coste global que se ha cifrado en torno a 500 millones, de los que un 40% podría corresponder a financiación europea.

El proyecto incluye nuevas conexiones con Plaza y Plhus

El objetivo principal de la actuación consiste en preparar los procedimientos de diseño y autorización necesarios para la ejecución de las obras tanto en la sección ferroviaria española como en la francesa y se incluyen análisis sobre los accesos correspondientes a las plataformas logísticas de PlaZa en Zaragoza y Plhus en Huesca para servicios interoperables de transporte de mercancías.

Así mismo, la línea ferroviaria se plantea como un eje fundamental para la actividad logística, en conexión con el aeropuerto de Zaragoza, así como con los puertos del eje Cantábrico – Mediterráneo que se conectan a través de Teruel.

El Presidente de Aragón, Javier Lambán, ha anunciado que antes de fin de año está previsto que el Ministerio de Fomento ejecute cuatro proyectos de mejora integral de la línea y su adaptación para el tráfico internacional, de acuerdo con las dotaciones previstas en los presupuestos generales del Estado para el período 2017-2020, con una partida plurianual de 72 millones de euros.