FedEx ha decidido incrementar su nivel de gasto hasta los 7.200 millones de dólares de cara al año fiscal 2022, en comparación con los 5.900 registrados en el que acaba de finalizar el 31 de mayo.

Parte de esta inversión se destinará a la compra de 20 aviones cargueros B767F, diez de los cuales se incorporarían a la flota en el año fiscal 2024 y otros diez en 2025.

Se trata de opciones vinculadas a pedidos anteriores que el grupo pretende hacer efectivas para mejorar su red y su capacidad de entrega antes de que llegue el incremento habitual de pedidos en otoño.

Además, en la actualidad tiene encargados 65 aviones 767-300F, el modelo más presente en su flota, pues cuenta con 100 ya en servicio. Las inversiones previstas también incluyen 16 instalaciones automatizadas y casi 100 proyectos de expansión en su división terrestre.

Los volúmenes de comercio mundial han aumentado ya por encima de los niveles previos a la pandemia, pero la capacidad de la carga aérea aún permanece por debajo. Esto explica el fuerte incremento de la demanda, que ha llevado a las aerolíneas tradicionales a utilizar aviones de pasajeros para el transporte de mercancías.

En el caso de FedEx, la renovación que prepara permitirá eliminar los últimos Boeing MD-10 de su flota, tras haber retirado el último MD-10-10. Por su parte, los MD-10-30 se mantendrán hasta 2023, cuando está previsto que se incorporen los pedidos anteriores de los modelos 777F y 767F.