Transporte en USA

La mayor parte de los gastos de las carreteras son financiados a través de gravámenes al usuario recaudados por los Estados y el Gobierno Federal.

‘Fiscalidad del combustible para vehículos por carretera en EEUU’elaborado por la Fundación Cetmo, se puede descargar en este enlace(disponible en formato pdf, de 36 págs y 5,5 Mb)

En un momento en el que el precio del combustible sigue cayendo como consecuencia del desplome continuado en la cotización del petróleo en los mercados internacionales, con un valor de 50 dólares para el barril de crudo Brent, hecho que no ocurría desde mayo de 2009, la Fundación Cetmo ha elaborado un informe sobre la fiscalidad del combustible para vehículos de carretera en Estados Unidos, que será el primero de una serie de documentos sobre este asunto.

El estudio parte de un escenario en el que el precio final del combustible incluye un 50% de impuestos, resultado de aplicar el IVA a la suma del precio base incrementado con un impuesto especial fijo.

En este caso, si el precio base se reduce un 40%, el precio final será sólo un 24% menor. De este modo, los impuestos pasarán a representar el 60%, pero el erario público dejará de recaudar el equivalente al IVA aplicado a la reducción del precio base.

La fiscalidad actual sobre los combustibles permite suponer que “pequeños” aumentos del tipo impositivo se traducirán en grandes cantidades recaudadas, mientras que los costes adicionales de recaudación son insignificantes.

En consecuencia, conociendo la dificultad y el coste de reaccionar defensivamente ante decisiones o circunstancias sobre las que el sector del transporte no tiene control, el centro de estudios considera que la actual coyuntura socio-económica «brinda una ocasión para reflexionar sobre la fiscalidad de los combustibles y cómo futuras subidas de los precios incidirán en la movilidad».

El transporte profesional se considera clave para reducir las externalidades derivadas de la movilidad y el sector debe asumir su parte de corresponsabilidad anticipándose, recopilando datos, analizándolos y elaborando propuestas innovadoras para participar proactivamente en las decisiones estratégicas que condicionen la mejora continua de su eficacia y de su posición en el mercado.

Búsqueda de alternativas

En realidad, además de la cuantía, es importante determinar si los impuestos sobre el combustible compensan las externalidades causadas, si los pagan los causantes y si la recaudación se destina a la reparación de los efectos.

La fiscalidad de los combustibles se puede abordar con diferentes estrategias, persiguiendo mayor eficacia en la compensación de los efectos de la dependencia energética, de las consecuencias ambientales, de la gestión de la movilidad, etc. Conocerlas facilitará la búsqueda de alternativas estratégicas para adaptarse a los cambios del entorno y proponer modificaciones.

Por ello, como parte de las actividades de apoyo a la innovación en el transporte, Cetmo ha recopilado y sintetizado, con un objetivo fundamentalmente divulgativo-formativo, los aspectos que caracterizan el estado actual de la cuestión, con objeto de aportar una información estructurada, sistemática y coherente, para contribuir al debate de ideas y a la mejora continúa del transporte.

Así, el nuevo estudio se ha estructurado en tres ámbitos. En primer lugar se describe el contexto en el que se desarrolla el transporte por carretera en EE.UU, la red interestatal, la existencia de fondos específicos federal y estatales, que responden al principio de afectación impositiva, y la problemática relacionada con la balanza fiscal regional derivada de la asignación de fondos federales.

En segundo lugar, se aborda la evolución del fondo federal de infraestructuras, abocado a la quiebra por la evolución de los ingresos, y las diferentes alternativas que se debaten y evalúan actualmente.

Esta situación pone en peligro el mantenimiento de las carreteras, ya que la mayor parte de los gastos de las carreteras son financiados a través de gravámenes al usuario recaudados por los Estados y el Gobierno Federal. Globalmente, el 38% de los ingresos destinados a carreteras procede de los impuestos estatales a los combustibles, el 5% de los peajes en autopistas y puentes, el 13% de emisión de deuda y un 27% procede de fondos federales.

En tercer lugar, se recopila sintéticamente un conjunto de proyectos pilotos en diversos estados que persiguen financiar los gastos de las carreteras mediante fuentes de recaudación alternativas o complementarias a los impuestos aplicados a los combustibles.