Ante la falta de un criterio único para que las comunidades autónomas comuniquen posibles pérdidas de la honorabilidad y dado que el Comité Nacional ha llevado ante el Supremo la regulación de este aspecto en la última reforma del ROTT, el Ministerio de Fomento estudia introducir cambios en el Reglamento que consigan una mejor regulación de este y de otros aspectos.

La pérdida de la honorabilidad, que es una de los requisitos que deben cumplir los transportistas para poder operar en el mercado de transporte, implica la suspensión de las autorizaciones de transporte durante un año, algo que en la práctica supone la paralización de la actividad de cualquier empresa de transporte sancionada, con la consiguiente pérdida de clientes, despido de trabajadores y quebranto económico.

Desde la entrada en vigor de la última reforma del ROTT, son miles las notificaciones de comunicación de posible pérdida de la honorabilidad que los servicios territoriales de inspección están dirigiendo tanto a las empresas transportistas como a sus gestores, lo que, como refiere Fenadismer, está originando cierta alarma social en el sector.

Ya en el momento de su publicación, la reforma del ROTT levantó gran polvareda en el sector por la poca transparencia mostrada por Fomento durante su elaboración, lo que provocó unas suspicacias entre las asociaciones empresariales que posteriormente vieron confirmadas.